Dónde alojarse en Sicilia: las mejores zonas

Dónde alojarse en Sicilia

Escoger la mejor zona donde alojarse en Sicilia no es tarea fácil. Hablamos de una isla grande que encierra una gran cantidad de ciudades, pueblos y enclaves costeros con gran encanto y atractivo turístico. Para facilitarte la tarea te explicamos lo que puedes esperarte de las zonas más populares.

Sicilia es el sur del sur de Italia. Fue una encrucijada histórica entre los mediterráneos occidental y oriental, pero también un paso entre el norte y el sur, entre África y Europa. La síntesis de esa situación geográfica se siente aún hoy en la multiculturalidad, en los colores de la cultura antigua y presente de la isla italiana.

Sólo por éso, Sicilia merece la pena ser descubierta en su medio natural. Mejor, si es en verano, cuando el sol le sube los colores al clima.

Las mejores zonas donde alojarse en Sicilia

Palermo, Catania, Cefalú, Taormina, Trapani, Messina, Siracusa, Noto, Agrigento, Ragusa y Milazzo son los destinos más atractivos para conocer Sicilia a fondo, de costa a costa, de punta a punta. Vamos con lo que nos puede contar Palermo.

1. Palermo

Palermo es la capital de Sicilia, una ciudad caótica, caóticamente atractiva. Está situada en la costa noroeste y en su área urbana y periurbana se concentran 1,3 millones de habitantes. Se trata de un lugar de ocupación muy antigua, algunas cuevas de la zona retrotraen sus orígenes 10.000 años atrás.

Más tarde, la zona de Palermo fue parte del Imperio Romano, para pasar después a manos germanas y árabes, para, hace unos mil años, convertirse en un enclave cristiano. Desde la década de 1980, Palermo ha experimentado un desarrollo creciente, basado, sobre todo, en el turismo y en el sector servicios.

Y es que la ciudad ha conservado ese largo pasado multicultural en un rico patrimonio en la frontera entre Europa y África. En Palermo, no hay que dejar de ver su catedral, con su curiosa decoración morisca de la fachada, su cámara del tesoro y la tumba del emperador Federico II.

La Capella Palatina, situada en el centro de la ciudad es un ejemplo muy bien conservado de arquitectura bizantina (siglo XII). El edificio es un prodigio de la creatividad artística. El Palazzo dei Normanni fue el palacio de los reyes normandos de Sicilia y pasa por ser uno de los palacios reales más antiguos de Europa.

Y si de lo que se trata es de recorrer todo el pasado de esta parte de Sicilia piedra a piedra, una recomendación, acercarse al Museo Arqueológico de Palermo. Es una exposición permanente con un enfoque muy didáctico y con el que resulta fácil descubrir cada periodo histórico a través de los vestigios que dejó cada uno de los pueblos y civilizaciones.

Pero para dejarse sorprender, la Martorana, el de la Catedral de Santa María del Almirante, que ofrece un collage de estilos en la Piazza Bellini, donde está la famosa Fuente Pretoria, cerca de la Piazza Quatro Canti. La Martorana no deja indiferente a nadie.

Como tampoco lo hace la Abadía Capuchina y sus catacumbas. En ellas, se pueden ver bien embalsamados a los religiosos como pasaron a la otra vida. En total, las catacumbas albergan más de 8.000 restos.

Una visita recomendable es la de la pequeña iglesia de San Giovanni degli Eremiti, levantada en el siglo VI. Un conjunto curioso que mezcla partes claramente árabes, con otras normandas y detalles de origen romano. El jardín de la parte posterior está lleno de plantas exóticas.

Para los que busquen el verde de la naturaleza en un lugar único, la recomendación es salir de Palermo y acercarse al Monte Pellegrino, un lugar a donde se acercan los palermitanos en busca de tranquilidad. Las vistas de Palermo desde sus alturas tienen un diez sobre diez. Un servicio de autobuses cubre la distancia entre la ciudad y el monte de forma regular desde Politeama.

Otra experiencia memorable es la de comer en los mercados populares de Palermo. En días calurosos, una caponata, una ensalada de berenjena típica de Palermo. Los más interesantes son los de Ballaro, Cap y Vucciria que están, además, en el centro de la ciudad. Ruido, aromas, fruta fresca, verduras locales, pasteles y dulces asegurados.

En verano, hay que sentir el Mediterráneo en la mejor playa de la zona, la de Mondello, a 15 minutos del centro. Hacerse una foto en el muelle de estilo modernista tiene que estar en los planes. Palermo es una buena decisión para quedarse en Sicilia si se quiere disfrutar de la cultura, de las playas en unas vacaciones de verano y de la gastronomía local.

Para moverse en Palermo, lo mejor es hacerlo en autobús (líneas amarilla y roja). Para hacerlo rápido, el metro, cuyos convoyes pasan cada treinta minutos (desde la Estación Central). También es recomendable el alquiler de scooters y de bicicletas, pero no el de coches de alquiler para moverse por el centro, los atascos son tan monumentales como la misma Palermo.

Palermo ofrece una oferta muy variada para hospedarse en Sicilia en todo tipo de alojamientos y a precios razonables, incluidos los alquileres vacacionales y los apartamentos.

Alojamiento en Palermo

2. Catania

Catania va detrás de Palermo. Es la segunda ciudad de Sicilia en importancia y más si se la tiene en cuenta como centro económico. La ciudad está situada en la costa este de la isla y su ocupación también es muy antigua.

Por su asentamiento pasaron cartagineses, romanos y ostrogodos. Durante el Renacimiento, Catania fue una de las ciudades más influyentes y de ese periodo hay notables edificios y un patrimonio que se puede ver en sus museos.

Desde Catania se puede ver en el horizonte en Monte Etna, uno de los pocos volcanes activos de Europa. En Catania, no hay que pasar por alto una visita a la Catedral de Santa Ágata, una obra maestra de la arquitectura normanda y barroca.

Hay que ver también el altar mayor y los frescos y pinturas de su interior y, por supuesto, hacer una parada en la tumba del compositor Bellini.

La plaza del Duomo en la que se levanta el templo tiene un estilo propio. La plaza está cerca del puerto y es un lugar de reunión de la gente de la ciudad. En el centro de la plaza, se puede ver dos fuentes monumentales, la Fontana Dell’Elefante y la Fontana Dell’Amenano, detrás el vistoso Palazzo degli Elefanti que es una opción para visitar si se dispone de tiempo extra.

En los cafés y restaurantes de la plaza se puede tomar algo o comer al estilo siciliano, por ejemplo, pescado y marisco fresco.

Sicilia tiene varios castillos, el más importante de Catania es el de Ursino, una reliquia del siglo XIII, que contiene el muy interesante Museo Cívico que tiene una colección de piezas de todas las épocas y que ayudan a comprender el sentido de la presencia de las civilizaciones que se asentaron en la zona de la ciudad.

Un lugar que hay que visitar en Catania es el Monasterio dei Benedettini que es de los de su tipo más grandes de Europa. El conjunto es del siglo XVI y es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

En su interior, hay que buscar el llamado Claustro de Mármol, el Salón Rojo y la Basílica de San Nicolo, que son, sencillamente, impresionantes. Las mejores vistas de Catania se pueden ver desde lo alto de la cúpula de la basílica del monasterio.

Para ver mucho en Catania en poco espacio, lo mejor es acercarse a la Via dei Crociferi, que está entre el Teatro Romano y Giardini Bellini. En ese tramo, se pueden ver cuatro iglesias muy representativas del arte en la ciudad. La de San Francisco Borgia, la de San Benedetto, la de San Francisco Asís y la de San Giuliana.

Otras visitas opcionales en una guía de viaje a Catania, puede incluir la iglesia de San Nicola l’Arena, el Teatro Romano, la Porta Garibaldi y los parques urbanos de Giardini Bellini, el Orto Botanico y Parco Maestranze que son perfectos para airear y sombrear un día de sol y de calor.

El Lido Azzurro es una playa cercana a Catania para refrescarse en el Mediterráneo bajo esas mismas condiciones ambientales.

Pero hospedarse en Sicilia y quedarse en Catania sólo para ver el Etna desde lejos, no tiene mucho sentido. Hay que experimentarlo, sentir sus vibraciones, oír sus rugidos, y nada mejor que hacer una excursión al volcán desde la misma Catania.

El autobús es una buena opción para desplazarse entre barrios y distritos en Catania. Un dato. El bus 534 parte de la Piazza Borsellino y recorre toda la costa norte. Para moverse rápido en Catania, también se puede utilizar el servicio de metro (una única línea). Los domingos no hay servicios.

La mejor zona para alojarse en Sicilia en la ciudad de Catania es indudablemente el centro histórico cerca del Duomo, o, en su caso, en los hoteles de precios bastante razonables de nivel medio bajo que hay cerca de la estación de autobuses (via Archimede).

Alojamiento en Catania

3. Cefalú

Cefalú es una ciudad siciliana también costera del norte de la isla. Tiene un hermoso puerto pesquero y un casco antiguo interesante. El asentamiento original de la ciudad se levantó sobre una peña, la Rocca di Cefalù, en época fenicia. La Rocca está cubierta de pinos, en parte, y tiene 269 metros de altura sobre el nivel del mar.

Y tras los fenicios, vinieron romanos, bizantinos, árabes y normandos que dejaron su impronta en la zona. Una de esas improntas en piedra es la catedral, que es una de las construcciones medievales más importantes de Sicilia. El templo es una mezcla un tanto caótica de estilos, pero tal vez por eso merece la pena apreciarla en todos sus detalles.

Un museo que hay que ver es el de Mandralisca, cerca de la Piazza del Duomo y de la catedral. Reúne restos encontrados en diferentes excavaciones arqueológicas. Lo mejor, su colección de cerámica griega y árabe.

Una localización única en Cefalú es el Templo de Diana, un entorno megalítico formado por apilamientos de piedras sin argamasa que pasa por ser un centro religioso sicano, pueblo originario de Sicilia.

Una curiosidad, el Lavatoio, una especie de lavandería medieval con agua que surten 22 grifos y en la que se lavaba la ropa en el centro urbano, hoy en la via Vittorio Emanuele.

Una actividad recomendable en Cefalú, lo mismo, en días de calor, es acercarse a la Lungomare Giuseppe Giardina, la playa más importante de la ciudad que está a tiro de piedra de su casco histórico.

Visitas recomendables, si se dispone de más tiempo en Cefalú, son las de la Iglesia de Santo Stefano que tiene una extraordinaria fachada barroca; la Iglesia di Marta SS della Catena del siglo XVIII, en la Piazza Garibaldi y el Hosterium Magnum, la residencia oficial del rey normando Roger II en el siglo XIV.

Cuatro líneas de autobuses urbanos conectan Cefalú con sus barrios y con otras poblaciones cercanas. La estación de tren de Cefalú, que permite unir la población con otras localidades sicilianas, está a unos diez minutos a pie del centro urbano.

A la hora de dormir en Sicilia y en Cefalú, decir que hay una buena relación de pequeños hoteles que regentan familias locales y que son un atractivo extra para sentirse como en casa.

Alojamiento en Cefalú

4. Taormina

Taormina es una ciudad de la costa este de Sicilia que también tiene a la vista al Etna en su horizonte. Taormina es conocida popularmente por su bien conservado Teatro Griego, pero sus iglesias de estilo barroco tienen que estar también en cualquier lista de viaje. Las calles más comerciales, los jardines urbanos y su castillo, por supuesto que también.

El Teatro Griego de Taormina es el plato principal. Fue construido en el siglo III aC, pero se rehizo a la romana en el siglo II aC. Tenía capacidad para más de 5.000 espectadores y su diámetro es impresionante, 109 metros. Su acústica original aún se conserva, sólo hay que dar una palmada. Y escuchar.

Las calles de Taormina parece que se han hecho para pasear. Todo queda al alcance de una caminata. Los lugares claves para encontrar las atracciones son Porta Messina, la Piazza Vittorio Emanuele, la via Pirandello, el Corso Umberto con sus terrazas, sus tiendas de moda y sus cafés al aire libre.

La Catedral de San Nicola mezcla un estilo medieval muy evidente con aportaciones del siglo XVII que resultan peculiares sumando todas las partes del exterior del templo. En el interior, hay que ver dos pinturas capitales, la de la Visita a la Virgen María del siglo XV y de Antonio Giuffrè y la Madonna y el Niño con los Santos de Antonello da Saliba, pintada en 1504.

Una de las mejores vistas del Etna y de la bahía se puede observar desde la Piazza IX Aprile, en la zona de la iglesia de San Giuseppe, un templo con una exuberancia barroca que recuerda a las volutas de un helado de cono.

Una actividad física y cultural combinada recomendada es seguir, o más bien subir, por la Via Circonvallazione, una calle que va paralela a la de Corso Umberto. Se trata de una calle escalonada que asciende al Castillo de Taormina a casi 400 metros sobre el nivel del mar. Todo, para ver la fortaleza. Merece la pena.

Igualmente se pueden visitar como extras en Taormina, el Palazzo Corvaja, del siglo XV, que albergó el viejo parlamento de nobles de Sicilia y la iglesia gótica de Sant’Agostino.

La estación de autobuses es, por demás, perfecta para confeccionar una ruta con desplazamientos a las poblaciones cercanas y a otras de Sicilia en recorridos mucho más amplios.

Los mejores alojamientos de Taormina no brillan por sus lujos, sino por su localización, los mejores sitios para alojarse en Sicilia en esta zona y para despertarse con increíbles vistas son los pequeños hoteles y apartamentos de la zona de los acantilados sobre el mar. Pero también hay hoteles económicos en la zona situada alrededor de la estación de autobuses.

Alojamiento en Taormina

5. Trapani

Trapani es una ciudad situada en el extremo occidental de Sicilia. Trapani es una ciudad que parece sacada del otro lado del Mediterráneo. Trapani parece africana sólo con contar las vueltas que dan las calles estrechas de su laberíntico centro histórico.

La calle principal de Trapani y donde el viajero ha de poner el eje de su compás es la via Garibaldi que fue organizada urbanísticamente en el siglo XVIII por los aragoneses que sentaron sus reales comerciales en aquellos días en esta parte de Sicilia.

Pero la calle que hay que tener en cuenta a la hora de hacer compras es la de la via Torrearsa. Más adelante, en esa calle, está la bulliciosa pescheria, el mercado de pescado local en el que el atún es el rey.

La cercana Piazza Vittorio Emanuele, en la misma zona, vuelve a recordar a África con sus palmeras. En la calle Corso Vittorio Emanuele -Rua Grande para los locales- es la de los palacios (barrocos), como el Palazzo Senatorio, el ayuntamiento del siglo XVII, que está decorado en mármol rosa.

En la ruta, se puede visitar la catedral que está dedicada a San Lorenzo. Otra iglesia destacada de Trapani es la de Santa Maria del Gesù, en la via San Pietro, que tiene una fachada que incorpora elementos góticos y renacentistas.

La construcción data de la primera mitad del siglo XVI. Dentro hay que ver la extraordinaria Madonna degli Angeli de Andrea della Robbia.

Si se dispone de tiempo, igual, se pueden incluir otros conjuntos históricos de valor como la iglesia di Sant’Agostino, en la Piazzetta Saturno, cerca de la oficina de turismo local; la iglesia del Purgatorio, igualmente del siglo XVII y el Santuario dell’Annunziata, que alberga el principal museo de la ciudad.

Un lugar con encanto cerca de Trapani es la zona de las salinas, explotadas desde la antigüedad y parte del valor de esta costa para quienes se asentaron históricamente en ella. Movilidad. La estación de autobuses de Trapani está situada en la zona del puerto, la de trenes, en la via Giuseppe Mazzini, cerca de la zona portuaria.

En Trapani hay que dejarse seducir por sus vinos y, por qué no, volar con el funicular que recorre parte de la ciudad. A la hora de encontrar alojamiento en Sicilia en la zona de Trapani, la oferta de hoteles pequeños y los apartamentos de costa son los más recomendables para viajes en verano y con familia o amigos.

Alojamiento en Trapani

6. Messina

La mayor parte de los viajeros que llegan por mar a Sicilia lo hacen por el puerto de Messina. Messina es una digna puerta de entrada para descubrir lo que ofrece la gran isla italiana.

Su posición en el canal que la separa de la Italia continental, la ha convertido en una ciudad comercial desarrollada alrededor del turismo y del sector de cruceros, muy por delante de la exportación de productos agrícolas.

El dulce clima de la ciudad y el gran valor de sus conjuntos históricos, especialmente de su arquitectura, es una combinación tan favorable para los viajeros curiosos como inevitable. Para abrir boca en Messina, hay que empezar visitando la catedral.

La catedral sufrió los estragos de la Segunda Guerra Mundial y tuvo que ser reconstruida sobre el diseño original y con los mismos materiales. La plaza donde se levanta la catedral es otra de las atracciones de la ciudad con su Fontana di Orione, el campanario de la iglesia y sus tiendas, cafés y restaurantes populares.

Si la catedral hubo de ser reconstruida, la iglesia de la Santissima Annunziata dei Catalani se mantiene con su aspecto original de estilo normando no muy lejos de la plaza.

Recomendables son las visitas al Museo Regional de Messina, donde se puede descubrir la evolución histórica de la zona y merece atención también el Camposanto, del que se dice que es el cementerio más hermoso de Italia.

El tren para desplazarse al resto de ciudades importantes de Sicilia y el autobús para hacerlo dentro de la ciudad, son las dos combinaciones perfectas para garantizar la movilidad en la zona.

En Messina, destacan los hoteles urbanos más modernos por ser buenos para un alojamiento en Sicilia, cómodo y razonablemente barato que hay que localizar en la zona del centro histórico y del puerto.

Alojamiento en Messina

Te está siendo útil este post sobre las mejores zonas donde alojarse en Sicilia. Si es así tal vez también puedan ser de tu interés estos otros: Dónde alojarse en Nápoles, dónde alojarse en Milán, dónde alojarse en Cinque Terre

7. Siracusa

Siracusa está ubicada al sureste de la costa de Sicilia. Es una de las ciudades más antiguas del Mediterráneo y hoy respira como una capital provinciana orgullosa de su catálogo de sitios históricos. El Teatro Griego, el Templo de Apolo y el Castillo Maniace son las tres atracciones que hay que marcar con una cruz.

El Teatro Griego forma parte de una zona arqueológica visitable en la parte del poniente de la ciudad. Fue construido en el siglo V aC y en su cavea se vieron obras de figuras legendarias de la literatura griega como Aischylos o Sófocles. El conjunto es uno de los mejor conservados de Sicilia.

Cerca del teatro, se puede ver el anfiteatro romano, bien conservado también. Es posterior, del siglo III, aunque parte de su estructura ha sido engullida por la vegetación, el efecto es muy fotogénico.

El Templo de Apolo está situado en la isla de Ortigia -el centro histórico de Siracusa- y fue levantado en el siglo VI aC, siendo el más antiguo de los de Sicilia. Se ha conservado gracias a su reutilización posterior. Alguno de los hallazgos en el templo se pueden ver en el museo arqueológico.

El Castillo de Maniace, la otra gran estrella de Siracusa, está ubicado también en la isla Ortigia, siendo levantado en el siglo XIII con piedras de las canteras de Latomia. Explorar el interior y la zona aledaña de la construcción fortificada tiene su atractivo. Por nada del mundo hay que dejar a un lado la visita a la catedral.

La estación de autobuses y la ferroviaria están cerca del puerto. Alojarse en Sicilia en la zona de Siracusa, mejor si es en hoteles cercanos a la costa, ideales para combinar playa, buen tiempo y Mediterráneo. Una zona recomendada, Fontane Bianche.

Alojamiento en  Siracusa

8. Noto

Noto es una pequeña población del interior del sur de Sicilia. Una localización muy rural. De Noto se dice con razón que es la capital del barroco de Sicilia. La localidad es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco por el valor de esas construcciones históricas que hacen series en la ciudad. Sólo iglesias antiguas suman 36 templos.

Noto es también, como ponen todas las guías, una pequeña ciudad de provincias que vive lentamente y se acomoda en el Valle de Asinaro, entre olivos, naranjos y almendros.

Una localidad para alojarse en Sicilia y para vivirla desde dentro en establecimientos hoteleros pequeños como los que menudean como bed & breakfast entre sus calles. Ideales para hacer ecoturismo.

Vía a vía, la calle principal de Noto es Corso Vittorio Emanuele, donde hay 3 plazas: la de la Immacolata, la del Municipio y la del XVI Maggio. A ella se accede a través de la Puerta Real herencia de la dinastía borbónica.

Dentro de esas calles, hay que ver la iglesia de San Francisco con su impresionante escalera y, dentro, la pintura de la Virgen y el Niño de gran valor artístico. Otra escalera que impresiona es la de la catedral que está cerca de un palacio de gran interés, el Palazzo Ducezio.

En la via Nicolaci, se celebra cada año un curioso festival de flores, el de la ‘Infiorata di Noto’ que atrae a visitantes de todo el mundo que no se quieren perder los mosaicos formados por pétalos de flores (primer domingo de mayo).

Alojamiento en Noto

9. Agrigento

Agrigento es una ciudad siciliana situada sobre la costa sureste de la isla. Una ciudad turística acomodada sobre una serie de colinas que se asoma al Mediterráneo. Agrigento es famosa por su Valle dei Templi, la única visita que hacen los apresurados cruceristas que ponen pie en su puerto. Pero Agrigento ofrece mucho más que esa popular excursión.

Una hoja de ruta más completa debería incluir el museo arqueológico local, el Duomo y la iglesia de Santa Maria dei Greci. Pero hay que ir por partes. El Valle de los Templos -que en realidad es una colina- es un conjunto de ruinas agrupadas que pertenecieron a las ciudades griegas de Akragas y Agrigentum sucesivamente.

El Templo de Hércules es el más antiguo de todos, data del siglo VI aC y fue levantado poco tiempo después de que los griegos fundaran la ciudad. El templo que sigue en un orden de visita es el de la Concodida, del que se dice que es uno de los mejores conservados del mundo.

Luego sigue el de Hera que conserva un enorme altar y escalones de mampostería con las huellas de un incendio que lo destruyó en el año 406 aC. Luego sigue el templo de Zeus Olímpico, que es uno de los más grandes que se construyeron en tiempos de los griegos (110 metros de largo) y cuyas ruinas se extienden por un área muy extensa.

Para ver los templos, se pueden tomar las líneas de autobuses locales 1, 2 y 3 que tienen bastante frecuencia. Sobre otras cosas que ver en la ciudad, lo dicho, hay que ver el Museo Arqueológico de Agrigento, que es un complemento inestimable para comprender el impacto de las culturas griegas y romanas en esta parte de Sicilia y en sus mediterráneos contemporáneos.

La catedral, por su parte, hay que descubrirla en la parte más antigua de la ciudad, entre su red de callejones y calles estrechas, tan empinadas como pintorescas. Santa Maria dei Greci tiene el encanto de que deja ver los cimientos del templo griego dedicado a la diosa Atenea sobre el que se asienta. A la vista bajo unos cristales.

Para alojarse en Sicilia en la zona de Agrigento, lo más recomendable son los pequeños alojamientos familiares que están por toda la ciudad y que representan una oportunidad para conocer a la ciudad y a sus vecinos en su ambiente natural. El más familiar.

Alojamiento en Agrigento

10. Ragusa

Ragusa es una pequeña ciudad del sur de Sicilia, igualmente rural y rodeada de campos que invitan a descubrir el entorno. Ragusa resurgió de sus cenizas tras el devastador terremoto de 1693. Esa circunstancia dejó una buena señal. Los templos que se levantaron con el fervor popular de aquellos momentos fueron construidos bajo el signo del último barroco.

Hoy, las iglesias de Ragusa son una galería de arte al aire libre y, con toda razón, en su conjunto son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. En la ciudad, hay que dejarse caer por Ragusa Ibla, el casco antiguo, un conglomerado de calles estrechas y revueltas que esconde sus tesoros.

Desde la Piazza della Repubblica, un largo tramo de escalones lleva a la iglesia barroca de Anime del Purgatorio y a la vecindad de dos palacios de arquitectura extraordinaria, el de Cosentini y el de Bertini. Pero no hay que dejar atrás a la Catedral de San Giovanni que no está en la Piazza de Duomo, en su lugar más lógico, en esa plaza, se puede ver la Iglesia de San Giorgio.

La Catedral de San Giovanni es una construcción que hace homenaje al rococó, el barroco más perseverante en su género. En la lista de iglesias barrocas de Ragusa hay que apartar la de Santa Maria dell’Itria, la de la Santissime Anime del Purgatorio, la de San Giuseppe y la de Santa Maria delle Scale.

El Museo Arqueológico Ibleo da al visitante una visión global del devenir histórico de Ragusa.

Para los que quieran más monumentalidad en la zona, se recomienda acercarse a la localidad de Modica que también sufrió lo suyo en el mismo terremoto y que igualmente fue rehecha con estilo. Está a 15 kilómetros de Ragusa y hay autobuses regulares que comunican ambas poblaciones.

En Ragusa, merece la pena alojarse en pequeños establecimientos hoteleros. La movilidad en la zona está asegurada con los servicios de autobuses de líneas discrecionales de la estación de buses que está al otro extremo de la via Zama.

Alojamiento en Ragusa

11. Milazzo

Milazzo es una ciudad importante en la costa del noreste de Sicilia. Está al oeste de Messina y es una de las más conocidas (y más visitadas) por su playa y por su casco histórico. Es también una buena opción para alojarse en Sicilia.

Los siglos no han hecho otra cosa que dejar huellas permanentes en el callejero histórico de la ciudad. Éso se ve en su ciudadela fortificada, en los barrios de origen medieval y en las construcciones religiosas.

Al acceder al casco antiguo, lo primero con lo que se topa el visitante es con el Santuario de San Francesco di Paola que data del siglo XVIII y que se construyó en el lugar de una iglesia anterior del siglo XV. En el interior, en la capilla de Jesús y María, hay un altar decorado con madera tallada y dorada, en cuyo centro se encuentra la Virgen y el Niño de Domenico Gagini.

Algo más lejos, se puede ver el Palacio del Virrey del siglo XVI, que fue ampliado en el siglo XVIII con balcones barrocos. Siguiendo la via Santo Domenico, se llega a la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario del siglo XVI.

Un monumento que no hay que pasar por alto es el Castillo de Milazzo del siglo XVI que se caracteriza por sus tres líneas de murallas. Más allá de las murallas de Milazzo, se extiende la catedral que destaca por su portada en la que se pueden ver unos ángeles que son ejemplo evidente del estilo manierista florentino.

La Ciudad Baja es la parte antigua más reciente de Milazzo y data del siglo XVIII, girando todo alrededor de la Piazza Caio Duilio. En la via Cumbo Borgia, se encuentra la Catedral Nueva, un edificio que data de la década de 1930 en el que se encuentran algunas valiosas pinturas de Antonello de Saliba y otras pinturas religiosas atribuidas a Antonio Giuffrè (siglo XIV).

La cocina local está repleta de recetas con productos del mar. En los restaurantes del paseo marítimo -un lugar ideal para pasear-, hay que pedir pescado Stocco alla messinese, confeccionado a base de bacalao, aceitunas verdes, alcaparras, perejil y ajo. Sólo para empezar.

Alojamiento en Milazzo

Sicilia, donde el Mediterráneo se hizo cultura, historia y civilización.

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