Dónde alojarse en París: las mejores zonas

Dónde alojarse en París

París es una de las ciudades que recibe más turistas del mundo. Es una ciudad enorme que ofrece una gran cantidad de cosas para ver y para hacer. A diferencia de otras ciudades más pequeñas no hay un solo lugar claro y bien diferenciado donde sea recomendable alojarse en París. Hay varias zonas muy recomendables. Descúbrelas!!

A la hora de decidirte sobre un área concreta de la ciudad para reservar tu hotel ten en cuenta que París tiene una extensa y eficaz red de metro que te permitirá moverte de un punto a otro sin problemas y con rapidez.

Si encuentras una buena oferta o un hotel que te gusta algo alejado de las zonas más céntricas pero tienes una estación de metro en las cercanías puede ser una buena opción optar por ello.

París no es una ciudad barata y tampoco lo son sus hoteles, especialmente los que están situados en las partes más céntricas de la ciudad. A medida que te alejas del centro a igualdad de calidad tendrás mejores precios.

A modo orientativo los precios de una habitación doble en un hotel más o menos bueno por noche suelen superan los 100 euros como norma general, sin embargo también es posible localizar hotelitos muy aceptables por 70 – 90 euros, sobre todo en zonas como Montparnasse, Montmartre, o en zonas más alejadas del centro.

París es una ciudad cara con poca oferta de alojamiento asequible, sobretodo en el centro de la ciudad. No obstante hay algunos hostales o albergues juveniles con precios asequibles. Con suerte se puede encontrar camas en dormitorios compartidos a partir de quince euros. Los hoteles más baratitos suelen tener habitaciones desde los 60 euros.

Las mejores zonas donde alojarse en París

Cuando mires un mapa para buscar la zona en la que te quedarás en París ten en cuenta que el centro de la ciudad está dividido en veinte distritos llamados arrondissements. Empiezan en el km 0 en Notre Dame y, siguiendo una espiral de caracol, van del 1 al 20.

1. Louvre – Bourse (Arr. 1,2), donde alojarse en París en pleno centro

Louvre

El distrito I de París, que se extiende en la orilla derecha del Sena, es uno de los más populares para alojarse en París al albergar el museo del Louvre y ser uno de los más céntricos. 

El Louvre ostenta el honor de ser uno de los museos más grandes y valiosos del mundo, pues custodia más de 30.000 obras que abarcan el arte occidental desde la Edad Media hasta 1848, además de obras de civilizaciones antiguas y arte islámico. 

Entre ellas se encuentran las más importantes de la Historia del Arte como La Gioconda de Leonardo Da Vinci, la Venus de Milo, La victoria alada de Samotracia, La libertad guiando al pueblo de Delacroix y La balsa de la medusa.

Por una de las salidas del Louvre se accede a los jardines de las Tullerías. Mandados construir por Catalina de Médici, formaron parte del extinto palacio del mismo nombre, y acogieron grandes fiestas de la aristocracia y la corte. 

Hoy es el lugar de paseo y esparcimiento de los parisinos, especialmente en la época estival, que acuden a leer y tomar el sol en las numerosas sillas que hay repartidas por las zonas verdes y entre los estanques o practicar deportes.

Este distrito también tiene otros museos interesantes como el Orangerie, situado en un extremo de las Tullerías. Acoge una extensa colección de obras de arte impresionista postimpresionista, entre las que sobresalen los colosales Nenúfares de Monet. También hay muestras de Renoir, Picasso o Matisse. 

En el extremo noroeste de las Tullerías, abre sus puertas el museo de Jeu de Paume, consagrado al arte contemporáneo.

Entre el museo del Louvre y las Tullerías, en la plaza del mismo nombre, se encuentra el arco del triunfo del Carrusel. Lo mandó construir Napoleón para conmemorar sus triunfos militares, y su estilo arquitectónico está inspirado en el Arco de Constantino de Roma. 

Lo más destacable es la cuadriga de caballos de bronce y los bajorrelieves, que relatan sus victorias, y las esbeltas columnas corintias.

Cerca está la columna Vendôme, que también la mandó levantar Napoleón. Conmemora la victoria del ejército francés en la batalla de Austerlitz, que encumbró al emperador. Por ello, la corona una escultura del mismo.

Al norte del Louvre está el Palacio Real, que fue la residencia del cardenal Richelieu, consejero de Luis XIII. Hoy es la sede del Consejo de Estado, del Ministerio de Cultura y del Consejo Constitucional. 

No puede visitarse, pero sí sus bonitos jardines, en los que destacan las columnas de Daniel Buren, una joya del arte contemporáneo. 

La Conciergerie es otro punto de parada recomendable. Ubicado en el muelle del Reloj, a orillas del Sena, fue una de las prisiones más cruentas durante la Revolución Francesa. De hecho, estaba considerada la antesala de la muerte. 

Aquí se ejecutaron a más de 2.500 presos y aquí pasó sus últimos días María Antonieta antes de ser decapitada. Su interior permite ver cómo eran las celdas y cómo vivían los prisioneros.

Por lo que respecta a las construcciones religiosas, la más destacada es la Santa Capilla, que constituye uno de los máximos exponentes del periodo radiante del gótico. Compuesta por más de quince preciosas vidrieras, alberga las reliquias de la Pasión de Cristo, integradas por la Corona de Espinas y un trozo de la Santa Cruz.

Aquí la oferta de hoteles es inmensa, la mayoría de los cuales se concentran en las inmediaciones de las Tullerías y, por lo tanto, próximos al Louvre. Con esta ubicación tan privilegiada no es de extrañar que los precios sean los más caros de la ciudad. 

No obstante, si quieres estar céntrico, disfrutar del arte y el presupuesto no es un problema, es una buena opción para dormir en París.

Bourse

Bourse está al lado de Louvre y conforma el distrito II de la capital francesa. En sus calles se encuentran algunos de los edificios más importantes como la Biblioteca Nacional, que es una de las más antiguas del mundo. Está conformada por cuatro edificios, cuya disposición recuerda un libro abierto. 

Pero lo más valioso está en su interior, pues alberga más de 30 millones de volúmenes y colecciones de mapas, monedas, documentos, estampas y registros sonoros, y la Gallica, la biblioteca digital.

Otro de ellos es el Palacio de la Bolsa, cuya arquitectura se inspira en los antiguos templos griegos y romanos como buena cuenta de ello lo dan la hilera de columnas de estilo corintio que presiden su fachada.

Como parte del centro que es, este distrito concentra numerosas opciones para alojarse en París. Claro que los precios son, como en el caso de la zona de Louvre, altos.

2. Le Marais (Arr. 3,4), un barrio animado cerca de las visitas turísticas

Este distrito, situado entre el III y el IV, es el barrio de moda de París. También es el hogar de la comunidad judía más importante de Europa, y la zona gay de la ciudad.

La joya arquitectónica de este distrito es la basílica de Notre Dame, que ostenta el honor de ser una de las catedrales góticas más añejas del mundo. Lamentablemente, el 15 de abril de 2019 sufrió un grave incendio que provocó daños importantes en el tejado y destruyó la aguja de la torre principal. 

Está cerrada al público, pero el exterior se puede ver y sigue siendo una maravilla.

La plaza de los Vosgos es su epicentro. Está conformada por una hileras de edificios de ladrillo rojo con cubiertas de pizarra, que guardan perfecta simetría, y sustentados por soportales, bajo los cuales abren sus puertas cafeterías, galerías de arte y algunos comercios. 

La decora una arbolada con cuatro fuentes simétricas y una estatua ecuestre de Luis XIII. 

En el número 6 de la plaza, está la casa de Víctor Hugo. Considerado uno de los mejores novelistas franceses, es muy conocido por escribir el El jorobado de Notre Dame. Su casa se ha reconvertido en un museo que expone su obra y numerosos objetos del artista.

Saliendo de la plaza están los museos Picasso y Carnavalet. El primero, consagrado al pintor español, contiene más de 200 pinturas, entre las que se encuentran las que él compró de otros artistas como Miró, Matisse o Degas, y más de un centenar de esculturas, grabados y manuscritos creados por el artista. 

El segundo, conformado por dos antiguos hoteles, recorre la historia de París a través de numerosas obras, esculturas, fotografías y muebles.

Por su parte, el museo Cognacq-Jay contiene una colección de más de 1200 obras y objetos correspondientes el arte francés del siglo XVIII. Además de la exposición, en el palacete también puedes ver algunas estancias como los apartamentos privados o las cocinas.

Este vecindario también alberga numerosos restaurantes, cafeterías y cabarets, que le dan mucha animación y lo convierten en un punto de referencia del ocio. 

Así que si buscas una zona animada y próxima a las numerosas opciones culturales, Le Marais es una excelente alternativa para dormir en París. 

Además, aquí encontrarás algunos de los alojamientos más elegantes de la capital francesa, por lo que los precios son elevados.

3. Barrio Latino (Arr. 5), dónde dormir en París para salir de marcha

Ubicado en el distrito V, en el margen izquierdo del Sena, es la zona más animada y concurrida de París. 

El epicentro es la plaza de Saint Michel, que está presidida por una gigantesca fuente con la estatua de San Miguel luchando contra el demonio. 

De ella parten un entramado de callejuelas donde abren sus puertas un sinfín de restaurantes, bares y cafeterías, en los que se dan cita numerosos parisinos y viajeros, especialmente al caer la noche.

Puede presumir de acoger la Universidad de la Sorbona, la más importante del país y una de las más antiguas del mundo. 

Aquí también se encuentra el Panteón, que destaca por su arquitectura clásica, en la que toman el protagonismo las columnas corintias que sustentan un precioso frontón con relieves que muestran distintos acontecimientos culturales. 

Su gigantesco interior custodia la cripta en la que descansan los restos mortales de personajes de gran relevancia histórica como Víctor Hugo, Marie Curie o Alejandro Dumas.

A unos metros se encuentran los céntricos jardines de Luxemburgo. Mandados construir por la reina María de Médicis, son los urbanos más grandes de la ciudad, que embellecen el palacio del mismo nombre, sede del Senado francés. 

Compuesto por numerosas especies arbóreas, una parte presenta un estilo inglés y la otra francés. Entre los senderos que lo recorren hay numerosas esculturas, fuentes monumentales, siendo la más destacada la de Médicis, e incluso un museo, el de Luxemburgo, que suele acoger exposiciones temporales.

Si te sobra tiempo, puedes acercarte hasta el museo Nacional de la Edad Media, también conocido como el museo Cluny. 

Además de incluir las ruinas de unas termas galo romanas del siglo I, expone una extensa colección de la época medieval, siendo especialmente destacadas los tapices de la Dama y el Unicornio, que datan del siglo XV.

Aquí hay una interesante oferta de hoteles y alojamientos, la mayoría con precios más económicos que en otros distritos de la capital francesa. Así que creemos que es una alternativa muy interesante para alojarse en París, especialmente para los que disponen de un presupuesto más pequeño.

4. Saint Germain des Prés (Arr.6), una de las zonas de París más elegantes

Este barrio, ubicado en el distrito VI, es uno de los más elegantes. Fue el epicentro del esplendor cultural e intelectual tras las Segunda Guerra Mundial, pues en sus cafés y brasseries se daban cita numerosos personajes ilustres. 

Algunos siguen abriendo sus puertas hoy como Café des Deux Magots, el Café de Flore y café Le Procope, el más antiguo del país. Fueron frecuentados por personajes de la talla de Sartre, Simone de Beauvoir o Samuel Becket

Además, cuenta con numerosas galerías de arte, librerías, tiendas de antigüedades, boutiques de lujo y la Escuela de Bellas Artes, que tuvo alumnos tan ilustres como Renoir o Monet.

La joya arquitectónica del distrito es la abadía de Saint-Germain-des-Prés. En su interior, destacan el coro y los capiteles góticos. 

En torno a esta surgió la abadía de Saint Sulpice, la segunda iglesia más grande de París después de Notre Dame. Destaca por su fachada neoclásica, en la que toman el protagonismo las columnas dóricas y jónicas. 

En su interior llaman la atención la capilla de la Virgen, los frescos de Delacroix, las obras de Eugène y Jean-Baptiste Pigalle y el Gnomón astronómico, un instrumento astronómico que calcula la altura del sol y la luna sobre el horizonte, la desviación del eje de la tierra y la hora del día.

Otro punto de parada imprescindible es el museo Eugène Delacroix, que es el único del mundo que recoge los distintos tipos de producciones del artista: pinturas, esculturas, bocetos, dibujos e incluso recuerdos de sus viajes.

Saint Germain des Prés es muy recomendable a la hora de alojarse en París para los viajeros que buscan zonas tranquilas y lujosas o adentrarse en la faceta más cultural de la Ciudad de la Luz. 

Es una zona que se caracteriza por sus hoteles con clase, por lo que los precios son elevados.

5. Los Inválidos – Torre Eiffel (Arr.7), donde hospedarse en París cerca de la Torre Eiffel

El distrito VII es uno de los más turísticos, pues aquí se encuentra el icono arquitectónico de París: la torre Eiffel. Esta gigantesca estructura de hierro fue diseñada por Gustave Eiffel para la Exposición Universal de París de 1889. 

Aunque inicialmente no gustó a nadie y se pensó en derribarla, hoy es uno de los monumentos más visitados del mundo. Subir al mirador de la cumbre es una experiencia de lo más recomendable, ya que regala la mejor panorámica de la ciudad, especialmente cuando el sol se esconde. 

Además, dispone de varios bares y un restaurante, por lo que puedes culminar la visita disfrutando de los sabores franceses con vistas envidiables.

A sus pies, custodiado en un extremo por la Escuela Militar, se encuentra el Campo de Marte. A este gigantesco jardín acuden locales y viajeros a relajarse, a disfrutar de pícnics o reuniones con amigos, por lo que siempre está muy animado.

En este elegante distrito también se encuentran algunas de las instituciones más importantes de París como el palacio Borbón, sede la Asamblea Nacional. Destaca por su estilo neoclásico, cuyo frontón muestra a Napoleón a caballo ofreciendo al cuerpo legislativo las banderas conquistadas en Austerlitz.

Por su parte, el complejo arquitectónico de los Inválidos está formado por un palacio, que sirvió de hogar para los soldados franceses heridos en acto de guerra, y dos iglesias: Domo y la de los Soldados.

La iglesia de Domo destaca por su gigantesca cúpula dorada y porque alberga la tumba de Napoleón (los restos están en la isla de Santa Elena), y la de los Soldados custodia cientos de trofeos y botines saqueados a los enemigos durante las guerras, que representan a historia de la armada francesa hasta el siglo XX. 

Además, incluye tres museos: de la Armada, de la Artillería y de la Historia Contemporánea.

Las grandes citas culturales del distrito son el museo de Orsay y Rodin. El primero muestra una rica colección de pinturas impresionistas y postimpresionistas, así como una extensa muestra de esculturas y otros elementos arquitectónicos. Las más buscadas son las de Renoir, Cézanne y Monet. 

El segundo está conformado por el palacete rococó del Hotel Biron y sus jardines, en los que se exponen las pinturas y las esculturas del artista francés Rodin, entre las que se encuentran algunas de las más célebres como El pensador o El beso.

Aunque el más sorprendente es el museo du Quai Branly al atesorar una curiosa colección de piezas de arte procedentes de Oceanía, América, Asia y África, en la que se incluyen esculturas de piedra de Sumatra, elementos de culto a los antepasados procedentes de Nueva Guinea, joyas o trajes.

Si quieres dormir mirando la Torre Eiffel o has planificado muchas actividades culturales, este barrio es una gran opción a la hora de alojarse en París. 

Hay una buena oferta de alojamientos, y muchos de ellos se sitúan cerca de los Campos de Marte. Claro que disfrutar los grandes iconos parisinos tiene su precio. Tanto es así que es difícil encontrar uno por menos de 120 €.

Además de este artículo sobre dónde alojars en París te recomendamos: Dónde alojarse en Lyon, dónde alojarse en Burdeos, dónde alojarse en Marsella, dónde alojarse en Córcega

6. Campos Elíseos (Arr. 8), donde alojarse en París para ir de compras

Esta avenida se extiende a lo largo de dos kilómetros desde el Arco del Triunfo hasta la plaza de la Concordia. Es la principal arteria de la capital francesa y la más popular, pues acoge los desfiles del 14 de julio o la celebración del Año Nuevo. 

La parte baja de la arteria está dominada por la plaza de la Concordia, que es la segunda más grande del país. Está presidida por un gigantesco obelisco proveniente de Lúxor con más de 3.000 años de antigüedad, que fue regalo del gobierno egipcio. 

Está custodiado por dos gigantescas fuentes de estilo romano y rodeada por imponentes edificios, siendo especialmente destacados el Ministerio de la Marina y el Hotel de Crillon.

El Petit Palais acoge el museo de Bellas Artes de París, importantes exposiciones desde la Antigüedad, el Renacimiento y la Edad Media hasta el París del siglo XIX, o la capital durante el año 1900. 

Enfrente, se encuentra el Grand Palais, que fue construido con motivo de la Exposición Universal de 1900, la cual conmemoraba el aniversario de la Revolución Francesa. 

Destaca por la gigantesca cúpula acristalada que lo corona, y está compuesto por tres partes: a Nef, que acoge todo tipo de espectáculos como los campeonatos de hípica, las Galeries nationales, destina a exposiciones artísticas de personajes de la pintura universal, y el Palais de la Découverte, que es un museo de ciencias.

La parte alta de la arteria está presidida por el Arco del Triunfo, otro de los iconos arquitectónicos de París, que conmemora las victorias francesas de Napoleón. 

En la base se encuentra la Tumba del Soldado Desconocido, que rinde homenaje a los soldados caídos en la Primera Guerra Mundial. 

Por su parte, los cuatro pilares del arco muestran grabados los nombres de las batallas ganadas por los ejércitos franceses y los de los 558 generales franceses. 

Desde el mirador, puedes disfrutar de unas vistas magníficas de los Campos Elíseos y el anejo barrio de la Defensa, el distrito financiero de la capital francesa.

Los Campos Elíseos también son epicentro de las compras, pues aquí se concentran un sinfín de tiendas, las boutiques más exclusivas (Chanel, Dior, Louis Vuitton, Cartier, Hugo Boss), así como una buena colección de cines, cafeterías, teatros y zonas ajardinadas.

Alojarse aquí supone dormir en una de las zonas más exclusivas y elegantes de París. La oferta de hoteles es extensa y variada, pero con precios elevados.

7. Ópera (Arr. 9), céntrico, elegante, y con oferta cultural y de compras

Este barrio, que corresponde con el Distrito IX y se extiende en el margen derecho del Sena, toma su nombre de la ópera del mismo nombre que acoge. 

Se trata de un espectacular edificio rococó que rebosa lujo, opulencia y elegancia por doquier. 

No menos fastuoso es su interior, repleto de mármoles, dorados, pan de oro y satén rojo, que la convierten en un santuario del ballet y la ópera. A modo de curiosidad, fue inspiración para El fantasma de la Ópera.

Cerca de este majestuoso edificio se encuentra la iglesia de la Santa Trinidad, que destaca por la profusa decoración de su fachada, de inspiración renacentista, y la gigantesca torre de 65 metros que la custodia. 

En el interior toman el protagonismo el altar, abrazado por diez columnas de estuco verde, cada una de las cuales simboliza un mandamiento, y las pinturas, entre las que destacan el Apocalipsis o La Santa Trinidad.

En este distrito también hay algunos museos interesantes como Grévin, que es el museo de cera, y el de la Francmasonería, que adentra al visitante en la historia y la idiosincrasia de la masonería en Francia a través de diferentes pinturas, grabados, cerámicas o mobiliario.

Las obras más buscadas son El retrato del conde Clermont, Gran Maestre y Mandiles de Voltaire.

Aquí también están las galerías Lafayette, una dirección de referencia para los amantes de las compras. Están compuestas por diez pisos repletos de tiendas, con representación de las grandes marcas nacionales e internacionales. 

Su arquitectura también se tiene una visita ganada, especialmente la gigantesca cúpula de cristal que mide más de 42 metros de altura. Sin duda, un tesoro modernista que hay que contemplar con detenimiento.

Alojarse en este distrito es una opción de lo más funcional, pues está muy cerca de los principales atractivos turísticos. A lo que se añade que tiene una buena oferta de restauración y, como hemos dicho, es una dirección de referencia para las compras

Teniendo en cuenta su céntrica ubicación, los hoteles tienen una interesante relación calidad- precio, que puedes mejorar si reservas con antelación.

8. Montmartre (Arr. 18), donde dormir en París en un barrio bohemio

Ubicado sobre la colina del mismo nombre, a 130 metros de altura, este distrito es el más evocador y bohemio del callejero parisino. Puedes acceder a él por las escaleras, pero si quieres evitar los 200 escalones que la componen, te recomendamos usar el funicular, que parte de la plaza Saint Pierre.

Está recorrido por callejuelas angostas y adoquinadas, jalonadas de pequeñas tiendas de souvenirs, cafeterías, restaurantes y, el gran atractivo, pintores y artistas que crean sus obras a pie de calle, especialmente en la Place du Tertre

Aunque el encanto y la inspiración de este barrio ya lo vieron grandes artistas del siglo XIX como Monet, Dalí, Picasso, van Gogh, Renoir, Degas, que lo escogieron como lugar de residencia. De ahí que también sea conocido como el barrio de los pintores.

También el mundo del cine se ha dejado seducir por su magia. Una de las películas más exitosas es Amélie, del director Jean-Pierre Jeunet que se ambientó en dicho barrio. Tuvo tanto éxito que son muchos los que hacen el itinerario por los lugares en los que se rodó.

La preside la basílica del Sagrado Corazón de Coeur, una maravillosa construcción de estilo bizantino coronada por una gigantesca cúpula, que es visible desde distintos puntos de París.

En la parte baja de Montmartre, entre las plazas Blanche y Pigalle, se encuentra el Moulin Rouge. 

Este celebérrimo cabaret, donde se celebran los mejores espectáculos de can-can del país, alcanzó la fama mundial con los carteles de Toulouse Lautrec y, posteriormente, con la película del mismo nombre, protagonizada por Nicole Kidman y Ewan McGregor. La foto, con el molino rojo al fondo, es obligada.

Montmartre es el barrio más especial de la ciudad, donde las manecillas del reloj parecen haberse detenido en el viejo París. 

Si buscas lugares diferentes y con alma a la hora de alojarte en París, ojea las opciones de alojamiento aquí. Aunque la oferta no es tan prolífica como en el centro, puedes acceder a opciones económicas.

9. Montparnasse (Arr. 14), donde alojarse en París a buen precio

Este barrio, que ocupa el distrito XIV, es, con permiso de Montmartre, uno de los más artísticos y bohemios de la capital francesa. Durante el siglo XX fue el epicentro de la vida artística y cultural de París. 

Tanto es así que recibía con los brazos abiertos a cualquier corriente cultural. Por sus calles pasaron cientos de intelectuales, muchos de ellos provenientes de Montmartre aunque había artistas provenientes de todos los lugares del mundo.

Entre ellos se encuentran Degás, Manet, Zola e incluso Picasso. componentes indiscutibles de la cultura universal.

Muchos de estos grandes nombres, como Degas, Stendhal, Jim Morrison, Frédéric Chopin o Simone de Beauvoir, se encuentran enterrados en el popular cementerio de Montparnasse. Es el segundo más grande de París y muy visitado por la cantidad de figuras artísticas que descansan aquí.

El Boulevard Montparnasse articula este barrio y acoge los edificios más importantes. Entre ellos se encuentran el Instituto Pasteur, la Biblioteca Vandamme y la gigantesca torre de Montparnasse. 

Desde lo alto de sus más de 200 metros, a los que puedes llegar en el ascensor más rápido de Europa, puedes contemplar increíbles vistas de París y los alrededores. 

La arteria también cuenta con diversos cines, teatros, galerías culturales, cervecerías y bastantes restaurantes, donde puedes saborear comida local, y tiendas para disfrutar del shopping.

También acoge las catacumbas. Esta red de túneles, que tiene más de 300 km de extensión, alberga los esqueletos de más de 6 millones de personas incrustados en las paredes. Sin duda, pura historia de París, que te hará viajar en el tiempo 45 millones de años.

El museo más interesante es la casa-museo Bourdelle, que expone las obras del escultor Antoine Bourdelle, una de las grandes figuras del siglo XX. La visita también incluye el apartamento donde vivía, el taller y los jardines repletos de esculturas de bronce.

Este barrio se presenta una magnífica opción para los viajeros con inquietudes culturales y amantes del arte. Además de ser tranquilo, dispone de numerosos hoteles con precios más económicos que en otros barrios parisinos.

10. Bastilla (Arr 11), barrio cercano al centro y a precios más asequibles

Esta zona, inserta en el distrito XI, toma su nombre de la histórica plaza de la Bastilla. En ella se encontraba la fortaleza del mismo nombre, símbolo del Antiguo Régimen, que el pueblo decidió tomar en 1879, dando comienzo a la Revolución Francesa. 

De hecho, aún pueden verse los vestigios de su posición en el pavimento. Hoy está presidida por una columna mandada poner por Luis Felipe de Orleans para celebrar la Revolución de Julio de 1830, que lo colocó en el trono, apartando a los Borbones del trono.

Es un barrio con mucho encanto, que preserva la esencia del viejo París, visible en sus calles adoquinadas, antiguos palacetes y construcciones con soportales anchos, que antiguamente servían para el paso de los carruajes. 

Cuenta además con una buena oferta de restaurantes y uno de los mejores mercados de la ciudad, el Marché Beauvau. También conocido como mercado Aligre, en sus puestos se puede comprar productos locales y saborear preparaciones tradicionales de la cocina francesa.

Por lo que respecta a las posibilidades culturales, cuenta con el teatro de la Bastilla, ubicado en la plaza del mismo nombre y donde puedes ver espectáculos de ballet clásico, danza, ópera y también de otros estilos.

También vale la pena visitar el museo-apartamento Édith Piaf. Este espacio, consagrado a la autora de la eterna La vie en rose, permite ver cómo vivía la artista, una pequeña colección de objetos personales y premios.

Es también una excelente dirección para disfrutar del ocio nocturno, pues concentra numerosas discotecas y bares, especialmente en la calle Oberkampf, la plaza de la Bastilla y la Roquette.

Animado y céntrico, es ideal para dormir en París, especialmente para quienes llegan con la intención de combinar el disfrute de sus atractivos turísticos con el ambiente parisino. 
Además, los precios son más asequibles que en otros distritos.

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