Dónde alojarse en Burdeos: las mejores zonas y barrios

Dónde alojarse en Burdeos

Las mejores zonas donde alojarse en Burdeos se concentran en su centro histórico y en sus alrededores como son los barrios de Chartrons, Bastide o Saint- Michele. Cada uno tiene sus pros y sus contras. Conócelas!!!

Burdeos es una ciudad con un histórico puerto fluvial sobre el río Garona con acceso al mar que está situada al suroeste de Francia y cerca del Atlántico. Su centro histórico y la zona del viejo área portuario del Puerto de la Luna, por la forma de media luna que hace el meandro del río, son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Se trata de una ciudad tranquila y segura, que, a pesar de su tamaño, aún se deja sentir como una capital de provincias en muchos aspectos. Para moverse por Burdeos casi no se necesita transporte público. Todo queda cerca caminando.

Los mejores lugares donde alojarse en Burdeos

Hay muchas zonas donde dormir en Burdeos, pero las que son clave para estancias con valor añadido son, sin duda, el centro histórico, la zona de Chartrons, la de Gare Saint-Jean, Bastide, Bordeaux-Lac, Bassin a Flot y también Saint-Michel.

Vamos por partes, vamos a ver cada uno de estos lugares con más detalle y por qué son una buena opción para hospedarse en Burdeos. Comenzamos por el downtown antiguo, por el centro histórico de la encantadora Burdeos.

1. Centro histórico

El centro histórico de Burdeos es un lugar magnífico para disfrutar de la arquitectura antigua y de los sitios más interesantes a nivel turístico de la ciudad. Es sin lugar a dudas la mejor zona donde quedarse en Burdeos.

Un tour personal puede empezar por visitar la Catedral de San Andrés, del siglo XII, que está declarada Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. La catedral es incluso comparable con la de Notre-Dame de París por su grandeza.

Frente a la catedral, está el Ayuntamiento construido en la década de 1770, de estilo neoclásico, y no muy lejos, desfilan junto al río Garona una serie de palacios, también del siglo XVIII.

Sin embargo, el conjunto más elegante hay que buscarlo en la Place de la Bourse. En el centro de la plaza, se encuentra la Fuente de las Tres Gracias, a la que rodean edificios como el del Palais de la Bourse y el Museo de la Aduana.

Pero hay más a tiro de piedra. Frente a la Place de la Bourse, entre el Quai de la Douane y el Quai Louis XVIII, se sitúa el Miroir d’Eau (Espejo de agua) un estanque de agua que refleja la monumentalidad de los edificios cercanos. Un lugar perfecto para pasear.

Otro conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad en el centro de Burdeos es la Basilique Saint-Seurin. Es un edificio religioso románico, nada menos que del siglo XI. Su cripta, en la que hay enterrados decenas de relicarios y sarcófagos de los siglos VII y VII es la zona más antigua.

El Museo de Bellas Artes ocupa una parte del edificio del ayuntamiento. Su colección de arte cubre desde el siglo XV al siglo XX. En ella, están representados pintores como Tiziano, Veronés, Rubens, Delacroix o Renoir. Las obras están agrupadas por épocas y por países. El museo está situado en el número 20 de la Cours d’Albret.

Otra exposición permanente que se puede ver en el centro histórico de Burdeos es el Museo de Aquitania que tiene fondos que ilustran el devenir histórico de la región desde tiempos, 25.000 años años atrás.

La explanada des Quinconces de Burdeos, una de las más grandes de Europa es otro punto que no debes perderte. A unas pocas manzanas está Le Grand Théâtre, otro lugar clave. Al sur de la Place des Quinconces está la Rue Sainte-Catherine, la calle comercial más concurrida de la ciudad. Y es, además, la vía pública más antigua de Burdeos, porque sus orígenes son una vía romana.

Y ya que hablamos de los tiempos de Roma, el único vestigio que queda en la capital de aquella época es el Palacio de Galieno, un anfiteatro donde se daban cita combates de gladiadores.

El anfiteatro fue construido a finales del siglo II y se encontraba a las afueras de Burdigala, como se llamaba Burdeos en aquella época. El Palacio de Galieno podía albergar a 15.000 espectadores bien sentados en bancos de madera. El anfiteatro está situado en la Rue du Docteur Albert Barraud.

Más que ver. La Tour Pey Berland es una torre bellamente decorada que pertenece a la catedral de San Andrés. Es gótica, del siglo XV, pero su remate, la Dama de Aquitania es bastante posterior, del siglo XIX. Las vistas desde su parte más alta son impresionantes. La torre está situada en la Place Pey-Berland.

Otro lugar que visitar en el centro histórico de Burdeos es el Museo de Artes Decorativas. Se trata de un museo con unos fondos muy ricos formado por muebles, vajillas, joyas, miniaturas e instrumentos musicales de los siglos XVIII y XIX. El museo está ubicado en el encantador Hôtel de Lalande (Rue Bouffard, 39), una elegante mansión construida entre 1775 y 1779.

Como ya habrás podido deducir, el centro histórico es ideal para alojarse en Burdeos si de lo que se trata es de estar cerca de los lugares históricos que se quiere visitar. Además, a nivel de transportes está muy bien conectado con el resto de distritos con tranvía y autobús. También hay parada cerca para tomar el autobús al Aeropuerto de Burdeos-Merignac (12 kms.).

Alojamiento en el centro histórico

2. Chartrons

Chartrons está situado inmediatamente al norte del centro histórico y también es una excelente opción para hospedarse en Burdeos. Se trata de un distrito comercial y residencial en el que es posible encontrar una gran variedad de alojamientos. Es una zona en la que se pueden encontrar hoteles a precios medios con bastante facilidad.

En otro tiempo, Chartrons era un centro de comercio que exportaba vino a Inglaterra, Alemania, Irlanda y a lugares tan alejados como Escandinavia. Era también la zona en la que vivían los trabajadores portuarios de la ciudad. Pero, a partir de 1920, el distrito decayó y pasó a convertirse poco a poco en un barrio marginal.

Sin embargo un nuevo resurgir le ha cambiado la cara hasta hacerla irreconocible para los habitantes de Burdeos más mayores. El barrio ahora tiene un toque muy moderno y chic. En la calle Notre-Dame, por ejemplo, se juntan boutiques de moda, comercios de diseño de interiores, tiendas marcadamente vintage, comercios gourmet y cafeterías y restaurantes con mucho encanto.

En el barrio, hay que visitar el área del restaurado mercado construido en 1869 con hierro, piedra y vidrio que ahora es un centro cultural. Es fácil de encontrar está en línea con la calle que pasa por el costado de la iglesia de Notre Dame y llega a la Place du Marché des Chartrons, un paseo hasta el centro pasando por cafés y restaurantes interesantes.

Más. La Cours Xavier Arnozan es una de las calles más aristocráticas de la zona y una de las más importantes por la increíble arquitectura de sus mansiones del siglo XVIII que incluyen elaborados balcones de hierro forjado.

Más adelante, a lo largo del río está Quai des Chartrons. Otro espacio público donde los almacenes se convirtieron en tiendas de fábrica para marcas de referencia, pero también en más cafés y restaurantes. Los anchos y abiertos paseos que bordean el río también son populares para aquellos que quieran pasear, montar en bicicleta o patinar.

En este lugar, se puede disfrutar igualmente de un mercado dominical, el de Marché des Quais, en la orilla del río. En sus puestos, se pueden encontrar -la lista no es precisamente corta-: frutas, verduras, carne, panes y quesos de gran calidad, así como mieles, ensaladas, bocadillos, empanadas y ostras.

Y para los más curiosos, en el suelo de la calle, hay una placa que recuerda el papel de Burdeos en la trata de esclavos. Entre 1672 y 1837, más de medio millar de envíos de esclavos negros salieron desde los muelles de Quai des Chartrons. Más de 150.000 personas vendidas como esclavos.

Salían de Burdeos cargados de vino, de armas, de telas o de artículos de lujo y, al llegar a África, embarcaban esclavos que dejaban en puertos americanos donde volvían a cargar con destino a Burdeos otras mercaderías, preferentemente algodón y tabaco.

En la misma zona, pero en el lado opuesto del río, hay una estatua de François-Dominique Toussaint, más conocido como Toussaint Louverture, un esclavo autodidacta que lideró una revolución haitiana contra la esclavitud y el gobierno francés. La estatua fue regalada a Burdeos por la República de Haití en 2005.

En la Place Picard se encuentra una réplica de la Estatua de la Libertad que fue creada por el escultor francés Frédéric-Auguste Bartholdi que diseñó la estatua original que se puede ver en Nueva York.

Esta estatua fue inaugurada en 1888 y ha tenido una historia agitada. Durante la Segunda Guerra Mundial fue eliminada por los alemanes que planeaban derretirlo. De camino a Alemania en tren, la pieza no llegó nunca. Al final, fue rediseñada y colocada en el lugar en 2012.

El distrito de Chartrons también alberga tres museos. El Museo de Arte Contemporáneo se encuentra en un antiguo almacén y su colección permanente presenta 1.300 obras de 190 artistas, además de diferentes exposiciones temporales.

El Musée du Vin et du Négoce à Bordeaux es un excelente museo que explica la historia de los comerciantes de vino y vino en Burdeos y su puerto. Cap Sciences es el museo de ciencia e industria más grande de la región y ofrece exposiciones y talleres para niños.

En definitiva que visto lo que ofrece el barrio y teniendo en cuenta que puedes llegar al centro histórico en cuestión de minutos por tranvía, o incluso caminando, es una opción a tener muy en cuenta para dormir en Burdeos.

Alojamiento en Chartrons

3. Gare Saint-Jean

El distrito de Gare Saint-Jean donde se acomoda la histórica estación de trenes de Burdeos está a poca distancia del centro histórico, junto al Garona y al sur. Es un lugar perfecto para hospedarse en Burdeos si lo que te interesa es estar cerca de conexiones de transporte que te permitan combinar una visita a la ciudad con la de otras ciudades cercanas, toda la región y más allá.

Así, en la estación ferroviaria tienen parada los trenes rápidos TGV franceses, los interurbanos de cercanías y trenes del servicio local TER regional.

Los alrededores de la estación ferroviaria de Saint-Jean acogen lugares de interés que no deberían pasarse por alto en una visita a Burdeos. La misma estación, construida en 1855 y levantada en estilo ecléctico historicista es digna de una visita.

No lejos está la Iglesia de la Sainte-Croix (Place P. Renaudel). Su fachada románica es sublime. Hay que tomarse un tiempo para entretenerse observando cada detalle, cada escultura, con todos sus simbolismos.

Alojarse en Burdeos en esta zona tiene ventajas porque en los alrededores de la estación se pueden encontrar hoteles de categorías más bajas que te permitirán ahorrar en alojamiento. Cabe resaltar que está muy bien comunicada con el resto de la ciudad tanto por autobús como por tranvía.

Alojamiento en Gare Saint-Jean

¿Vas a visitar otras ciudades francesas además de Burdeos? Entonces tal vez te interese leerte estos posts: Dónde dormir en París, dónde dormir en Lyon

4. Bastide

El barrio de Bastide está al otro lado del río Garona, frente al centro histórico. La Bastide es un barrio próspero con mucho que hacer y ver. Estos son nuestros mejores consejos para pasar el día al otro lado del río.

Hablando de río, una construcción en la zona que hay que ver -y usar para moverse en Burdeos- es el puente de Pierre que fue construido en el siglo XIX en piedra y que es fácilmente reconocible por su sucesión de 13 arcos de perfil bajo.

Este puente contrasta con el de Jacques Chaban-Delmas, contemporáneo, vanguardista y móvil para permitir el paso de los barcos. Uno y otro son, desde el punto de vista estructural, antítesis uno del otro.

En el lado de Bastide, también hay que ver el Jardín Botánico. Un lugar ideal para descansar del bullicio de la ciudad. En los jardines, se recrea la vegetación propia de cada zona de la Aquitania, lo cual representa un valor añadido.

La Bastide tiene muchos restaurantes y cafeterías en los que se puede probar lo que ofrece la mesa de Aquitania (jamón de Bayonne, quesos, foie gras, huevos de esturión, lamprea, quesos y panes muy exquisitos). Un restaurante recomendado es el de L’Estacade que se acomoda sobre una estructura de pilotes directamente sobre el lecho del río. Vistas del río y del viejo Burdeos aseguradas.

Dos lugares de interés, la iglesia de Saint Marie de la Bastide y la Plaza Stalingrad. La iglesia fue levantada en el siglo XIX por el arquitecto Paul Abadie en estilo neoclásico. El templo se caracteriza por su campanario largo y estrecho y por su techo abovedado y encalado en blanco. El interior de la iglesia tiene un techo de madera muy poco convencional. Hay que verlo.

Por su parte la Plaza Stalingrad es una plaza rodeada de pequeños cafés que ofrecen la posibilidad de ver en vivo y en directo a los ciudadanos de Burdeos con su rutina diaria. Hay que retratarse con el león azul de ocho metros que forma parte de la explanada.

Para los más pequeños, el Darwin Center, un parque interior que ofrece todas las opciones para disfrutar de bicicletas, patinetes, skates junto a una granja ecológica.

Su ubicación, justo al otro lado del río donde está el centro histórico, su ambiente, y todo lo que ofrece al visitante hacen de este barrio una de nuestra alternativas favoritas para alojarse en Burdeos.

Alojamiento en Bastide

5. Bordeaux-Lac

Bordeaux-Lac es el Lago de Burdeos. Está situado muy cerca del centro histórico, al norte. Se trata de un área recreativa y una zona de baño especialmente indicada para familias con niños.

El lago es la localización de un antiguo pantano que abastecía a la ciudad y que fue desecado en la década de 1960. Tiene 160 hectáreas de superficie y está rodeado por una superficie forestal que añade otras 87 hectáreas.

Se puede practicar vela, remo, hay canchas deportivas, hay senderos para caminar, rutas para correr y para marchar en bicicleta. Su playa de arena se puede usar entre los meses de junio a diciembre. El lugar es ideal para hacer picnics en familia. Para llegar, autobuses 7, 15, 32, 33 y 35.

Alojamiento en Bordeaux-Lac

6. Saint-Michel

La zona de Saint-Michel está situada inmediatamente al sur del casco histórico de Burdeos. La basílica de St Michel (Place Meynard) da nombre al distrito y su perfil domina la zona. El conjunto se completó en un gótico francés muy peculiar y desde las alturas del campanario se tiene unas vistas impresionantes de la ciudad de Burdeos.

El paseo que rodea a la basílica es otro lugar perfecto para caminar. Frente al templo, se coloca un mercado semanal de frutas y verduras el famoso mercado des Capucins. Para los que prefieren ir de rastro está Les Puces de Saint-Michel, un mercadillo de abalorios muy interesante.

En la zona, donde se respira un ambiente muy multicultural, se puede disfrutar de cocinas de diferentes sitios del mundo como la comida árabe, de muchas partes de África o disfrutar de las delicias hindúes en muy poco espacio.

La zona tiene su vidilla nocturna, es segura, más divertida que el centro histórico, y hay oferta de alojamiento barato. Si eres joven o te gustan las zonas dinámicas y multiculturales esta puede ser tu opción ideal para dormir en Burdeos.

Alojamiento en Saint-Michel

7. Bassin a Flot

Bassin a Flot es una zona portuaria que se ha renovado totalmente convirtiéndose en un área residencial de nuevo cuño, de perfil muy moderno y con extensiones verdes junto a la orilla del río.

La zona cuenta con algunos hoteles urbanos de cadenas internacionales donde es posible hospedarse en Burdeos a un precio asequible sin renunciar a las comodidades básicas (para viajes en pareja, de negocio o en familia).

La zona ha visto aparecer una serie de conjuntos artísticos muy chocantes como es el caso del icónico platillo volante de Bassin a Flot. Increíble pero cierto. Un ovni en Burdeos. Bassin a Flot está conectado con el centro de la ciudad por el tranvía de la línea B.

Alojamiento en Bassin a Flot

Un lugar para perder los pasos y avivar los sentidos, Burdeos, la perla del Garona.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here