Dónde alojarse en Cantabria: las 12 mejores zonas

Dónde alojarse en Cantabria

¿Te interesa conocer cuáles son las mejores zonas donde alojarse en Cantabria? Para conocer mejor esta región y los lugares más recomendables donde dormir en Cantabria, repasamos en este artículo las localidades más interesantes.

Su último nombre, antes de convertirse en Cantabria, fue el de Provincia de Santander, parte de Castilla la Vieja desde 1833 a 1982. Pese a ese cambio, sus límites geográficos se han mantenido en el tiempo, así como sus costumbres. 

Para algunos, esta región de algo menos de 600.000 habitantes es lo más parecido a la campiña inglesa, por el constante verde de sus praderas y montes, si contar con sus acantilados, que también tienen un toque muy del sur de Inglaterra.

Con todo, Cantabria se ha convertido en un destino vacacional de primer orden por varias razones. 

En cuanto a las comunicaciones, la bahía de Santander conecta la región por ferry hasta con las Islas Británicas. Y su aeropuerto internacional con media Europa y el resto de la Península Ibérica.

Las mejores zonas donde alojarse en Cantabria

1. Santander

Es la ciudad más poblada de la región con algo más de 170.000 habitantes, aunque la zona metropolitana alcanza los 300.000. El aeropuerto Seve Ballesteros se encuentra al sur de la ciudad y de la Bahía, la cual se adentra casi hasta el Parque de Cabárceno. 

En cuanto a comunicaciones, se puede llegar en tren desde varios puntos de la península y en Santander confluyen la continuación de la E-5 desde Burgos, la A-8 y la A-67 desde Valladolid. 

El hecho de que Santander se extienda a lo largo de una bahía (en el lado oeste de la de Santander) provoca que haya varias zonas turísticas. Estas se reparten en la zona de costa, mientras que en el interior de la gran península que ocupa la ciudad, te encontrarás con áreas más residenciales. 

Tu recorrido por los lugares de mayor interés en Santander pueden empezar al norte, en el Faro de Cabo Mayor, un lugar inhóspito pero de gran belleza y con una de las mejores vistas del Cantábrico. 

Esta excursión también te permitirá acercarte a la Playa de Mataleñas, totalmente natural, de arena blanca y rodeada de acantilados. 

Pero si prefieres playas más turísticas y con muchos más equipamientos, a tan sólo 800 metros, pasando el Cabo Menor y la Playa de Los Molinucos, al sur te encontrarás con la Playa del Sardinero

Esta se divide de hecho en dos zonas separadas por una pequeña punta donde se encuentran los Jardines del Piquillo

Además de ser una playa magnífica y contar con un bonito paseo donde relajarte, la Playa del Sardinero tiene otros atractivos como el Gran Hotel Sardinero y el Gran Casino, este último de paredes de un blanco pulcro como la nieve. 

Antes de seguir al sur, te recomendamos girar al este y visitar el Campus de la Universidad Menéndez Pelayo y el Parque Atlántico de Las Llamas. De vuelta a la zona de costa, otro lugar muy interesante es la Península de la Magdalena

Además de unas magníficas vistas de la bahía, en ella encontrarás el pulcro y blanco Palacio de la Magdalena, el Museo El Hombre y el Mar, la Playa de la Magdalena o, al inicio de la península, el zoológico de la ciudad. 

Tras él y por la línea de costa, todavía encontrarás más atractivos como el Museo Marítimo del Cantábrico, el Puerto Chico y a continuación el casco histórico de Santander

Esta es la zona donde se encuentra el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria, el Centro Botín (junto a la costa), la Plaza Porticada y la Catedral de la Asunción de Nuestra Señora, compuesta de dos iglesias unidas. Aunque ha sufrido varias remodelaciones, la primera construcción data del siglo XII.

Además del patrimonio mencionado, la zona centro de Santander es el lugar ideal para realizar compras

Las zonas con mayo ajetreo y variedad son los alrededores del Ayuntamiento, donde está el Mercado de la Esperanza, lonja de pescado y venta de productos frescos; la Calle Lealtad, con tiendas como Zara, y los alrededores de la Plaza Porticada. 

Si prefieres grandes centros comerciales, los de Santander están al sur de la ciudad, cerca del aeropuerto.

Cantabria también es una región famosa por su gastronomía y en Santander encontrarás algunos de los mejores restaurantes de la región. De nuevo, la mayor variedad la encontrarás en el centro histórico, desde Puerto Chico al Centro Botín. 

Destacar Posada del Mar, especializado en comida casera; el popular Bodega Fuente Dé, con precios muy asequibles; la Bodega del Riojano, con una decoración exquisita y, por supuesto, el Mercado Municipal del Este, a dos calles de los Jardines de Pereda y donde podrás disfrutar de productos gourmet en los variados bares que hay en el interior de este complejo gastronómico.

Precisamente al lado del mercado y hacia el nordeste, encontrarás multitud de pubs para tomar algo por la tarde o alargar la noche. 

Los más populares son La Chica de Ayer, pub y coctelería; Little Bobby Speakeasy, más al norte; Grog Santander, al sur, y discotecas como Coppola Santander, Cambalache o Sala Summum, cerca de Puerto Chico.

En cuanto a las opciones para alojarse en Cantabria por la zona, la oferta ha aumentado en los últimos años. A la oferta hotelera clásica en la zona de la Playa del Sardinero, se han añadido un número importante de hostales, hoteles y apartamentos en el casco histórico.

2. San Vicente de la Barquera

Este popular pueblo de costa se encuentra a unos cincuenta kilómetros al oeste de Santander y está bien comunicado por la N-634 y también tiene parada de tren a un kilómetro al sur. 

La población se divide en dos partes y está separada por el río Brazo Mayor que desemboca en una ría y estuario que también recoge aguas del Río de Peña Candiles. La bahía, cuando la marea está baja, crea un arenal de grandes dimensiones. 

Localidad muy turística, encontrarás varias opciones para dormir en Cantabria por la zona, desde hoteles y posadas a un camping en la orilla este de la ría.

San Vicente de la Barquera tiene en su riqueza natural uno de sus grandes atractivos. El propio estuario es uno de ellos. 

Tampoco te pierdas sus playas: las Del Puntal y La Maza al este de la ría y la gigantesca Playa de Merón, a oriente de la desembocadura de la ría y muy visitada por surfistas. 

Para conocer un poco mejor esa riqueza natural puedes visitar el Centro de Interpretación del Parque Natural de Oyambre, en cuyo seno está la población. 

En cuanto al patrimonio histórico, como otras poblaciones de Cantabria, San Vicente de la Barquera tiene una amplia historia que ha dejado lugares como: el Santuario de la Barquera, una capilla del siglo XV y al final de la ría; el Castillo de San Vicente, todavía más antiguo (del siglo XIII), muy bien conservado y con un museo en su interior; La Torre del Preboste, también del siglo XIII; la Iglesia de Santa María de Los Ángeles, rodeada por la antigua muralla del pueblo y con un bonito mirador; el edificio del Ayuntamiento, o, al sur de la población, los restos del Convento de San Luis, del siglo XV, y el Puente Las Mazas que conecta la población con la Playa del mismo nombre.

Pese a ser una población pequeña, no te faltarán tiendas para realizar algunas compras. Las tiendas son pequeñas, pero hay de todo un poco y se distribuyen en el lado sur del pueblo. 

En cuanto a restaurantes, la oferta es mucho mayor. Podrás disfrutar de pescado y marisco fresco en El Bodegón o Las Redes, cerca del pequeño puerto pesquero; picar de todo un poco y a buen precio en el gastrobar Madabria o disfrutar de buenas carnes en el Restaurante la Brasa.

San Vicente de la Barquera también cuenta con lugares para tomar una cerveza como la Sidrería Abel, con muy buen ambiente y terraza; el Bar Pejín o el disco-bar Sherezade.

3. Santillana del Mar

Otra pequeña pero popular población de Cantabria es Santillana del Mar. Pese a su nombre, está a unos cinco kilómetros de la costa y a unos pocos más de la ciudad de Torrelavega. 

Bien comunicada con el litoral cántabro, gracias a su patrimonio, entorno natural y cercanas Cuevas de Altamira, es uno de los pueblos más turísticos de la comunidad y con mejor oferta hotelera para alojarse en Cantabria.

Esta la encontrarás en la propia Santillana y al sur, en el pueblo de Herrán, complejo turístico y residencial cerca de las cuevas donde predominan los apartamentos.

Son Patrimonio de la Humanidad y uno de los lugares más visitados de Cantabria. Las Cuevas de Altamira empezaron a ser habitadas en el Paleolítico y, aunque ya no se pueden visitar para evitar su deterioro, hace años se construyó un museo a unos metros con una réplica de las salas más importantes. 

No muy lejos de allí, en la CA-113, y si te gusta la naturaleza, te recomendamos visitar el Zoo y Parque cuaternario de Santillana del Mar

Ya en la población, hay otros espacios de interés como son los Museos de la Tortura – Inquisición y el Diocesano Regina Coeli

Tampoco te pierdas visitar la Torre de Don Borja, hoy centro cultural y en la Plaza Mayor; la Colegiata de Santa Juliana, con un claustro románico de gran interés o la Torre de los Velarde, al lado del Museo de la Tortura. 

Además de estos lugares y algunos templos más, Santillana es famosa por sus casas señoriales y pequeños palacios

De hecho, el casco antiguo está repleto de estas grandes casas, algunas de ellas como el Palacio Valdivieso se han convertido en hoteles y otros establecimientos. Reconocerás los palacetes y las casas por los blasones sobre sus puertas.

No encontrarás en Santillana del Mar centros comerciales, pero sí numerosas tiendas de regalos y recuerdos donde poder comprar productos de la zona. Uno de los comercios más famosos es El Ermitaño, en la zona norte de Santillana.

Entre tienda y tienda, también te encontrarás con numerosos restaurantes acogedores con muy buena gastronomía y a buenos precios. Uno de los más populares es El Pasaje de los Nobles, típico restaurante cántabro que lleva sirviendo comidas desde el siglo XIX. 

Gran Duque es famoso por su estilo rústico y Casa Cossio por sus carnes a la parrilla y estar ubicado en una gran casona de piedra. 

Estos restaurantes también son un lugar ideal para tomarse una cerveza o una sidra. Y si quieres escuchar música tomándote algo, podrás hacerlo en el Lullaby, cerca del Museo de la Tortura.

4. Suances

Al final de la Ría de San Martín de la Arena, no dista mucho de Santillana del Mar y Torrelavega y también es un destino turístico de primer orden. 

La población se divide en varias zonas, siendo la sur (el pueblo) la más residencial y la pegada a la costa la más turística. 

Es precisamente frente a la Ensenada de la Concha donde encontrarás la mayoría de la oferta hotelera y con una relación calidad-precio muy similar al resto de la oferta para alojarse en Cantabria.

El atractivo principal de Suances es la Playa de la Concha, la cual, además del nombre, es igual a la de San Sebastián en forma y tamaño. Con más de 500 metros de longitud y 100 de anchura con marea alta, es un lugar muy visitado por locales y visitantes. 

La otra playa de Suances es la de Los Locos, al oeste de la península que se adentra en el Cantábrico. Esta península se alza además decenas de metros creando unos magníficos acantilados. 

En su interior, además, puedes visitar la Estatua de los Vientos, la Galería de Arte Municipal El Torco y el Faro de Suances, justo al lado. También hay caminos que te permitirán recorrer esta punta de tierra de gran belleza. 

De vuelta a la Playa de la Concha, en la zona urbana frente a ella, recomendarte la visita a la Capilla del Carmen. Y más al sur, en el pueblo, hay un par de miradores (Quinta del Amo y De La Cuba) desde donde tener unas magníficas vistas de todo el municipio.

En cuanto a tiendas, la mayor parte de ellas están en el pueblo, pero orientadas a la población local. 

Donde sí encontrarás un ambiente más turístico es en los restaurantes, con una mayor densidad entre la zona este de la Playa de la Concha y el puerto deportivo, al sur. 

Uno de los más populares es La Dársena de Suances, frente a una pequeña playa al norte del puerto. Más al sur está la marisquería Amita, y ya en Playa de la Concha, El Marinero, especializado en comida Cántabra. 

Si buscas lugares más tranquilos, al sur de la Playa de los Locos te recomendamos el popular Mirador de Suso, frente a un acantilado. 

Y en la península, cerca del faro, puedes también comer bien en El Caserío, restaurante de un apartahotel.

A diferencia de las poblaciones anteriores, Suances tiene un ambiente nocturno más animado gracias a los pubs, coctelerías y demás establecimientos que se distribuyen frente a la Playa de la Concha. La calle más animada es Valladolid con pubs como Varadero o JB Suances.

5. Carmona

Dejamos la costa para hablar de un pueblo típico cántabro de interior. En medio de dos valles: el de Nansa y Saja, está muy bien comunicado por carretera (CA-182) y, desde que fuera declarado Conjunto Histórico-Artístico, se ha vuelto muy turístico. 

Eso ha provocado que hayan proliferado los alojamientos, principalmente en forma de posada, un tipo de hostal típico ideal para dormir en Cantabria.

Además de Conjunto Histórico-Artístico, Carmona forma parte de la lista de Los Pueblos Más Bonitos de España desde el año 2019, y ello se debe a la arquitectura de sus casas, típica cántabra de montaña. 

Pasear por el pueblo es una de las actividades más recomendadas. También puedes alejarte un poco del casco y acercarte a la Ermita de San Antonio Abad, construida en el siglo XVII y que tiene un mirador cercano para apreciar la belleza de los valles. 

También fuera de Carmona, en este caso al norte, se encuentra la Necrópolis de Santillana, con restos del siglo VIII.

Carmona también es un buen lugar para probar la gastronomía de interior de Cantabria en los restaurantes de los hoteles. El más famoso es el de la Posada el Puente, donde puedes probar el famoso Cocido Montañés, nada que envidiar al maragato o al madrileño.

6. Castro Urdiales

Volvemos a la costa, a la zona más oriental de Cantabria, en la frontera con el País Vasco y uno de los pueblos más turísticos de la región. Rodeada por la A-8, Castro está muy bien comunicada con la costa cántabra y vasca. 

La zona más turística la encontrarás frente al puerto, donde está el casco histórico. Mientras que la zona sur de Castro Urdiales es más residencial. Paradójicamente, este área alberga algunos de los mejores hoteles para alojarse en Cantabria.

En cuanto a las cosas que hacer en Castro, son varias y de todo orden; para que puedas elegir. Tu primera visita puede ser a la Playa de Ostende, al norte de Castro y de casi un kilómetro de longitud. 

Al sur te encontrarás con el casco antiguo y un buen patrimonio como el edificio del ayuntamiento y su plaza; la Iglesia de Santa María de la Asunción, considerada catedral y del siglo XIII; el Castillo y Faro de Santa Ana, todavía más antiguo que la catedral y del siglo XII, o el gran Puerto de Castro Urdiales, con dos muelles, el más largo de 600 metros. 

A lo largo del paseo también podrás disfrutar del Parque de Amestoy, que también es paseo y donde está el edificio Salvarrey, justo al lado de la Oficina de Turismo.

 Más al sur, todavía te quedarán algunas cosas más que ver como el Palacio de Ocharan, típico edificio del siglo XIX. Cerca del palacio, ya en la costa, encontrarás la segunda playa más importante de Castro: Brazomar, muy visitada por locales.

Castro Urdiales es también un buen lugar para hacer compras, sobre todo de ropa por la variada cantidad de tiendas especializadas en textil y repartidas por el casco antiguo. 

Castro también tiene un gran mercado de productos frescos, aunque es más para población local. Tampoco te sobrarán restaurantes para disfrutar de la buena gastronomía cántabra. 

Podrás disfrutar de un buen marisco en el Restaurante Alfredo; comida casera en Amarras; carnes a la parrilla en Marcelo Restaurante Sidrería, o tapas en La marinera. Y todos ellos en el casco antiguo.

Tanto para turistas como para vascos y cántabros que visitan la zona, Castro es un buen lugar para salir de noche

La calle más animada es la Rua, paralela al Parque de Amestoy y donde hay pubs como Meneses, La Habana Vieja Club, el Pub La Noche o la Discoteca Safari.

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7. Laredo

Es otra de las poblaciones al final de una ría (la de Treto), entre Santander y Castro Urdiales y conectada por tren con la capital cántabra y Bilbao. 

De carácter muy turístico, tiene alrededor otras poblaciones como Santoña, en el lado oeste de la ría, y Colindres, al sur. 

Pero es en Laredo donde encontrarás la mejor oferta de ocio, además de unos buenos alojamientos para dormir en Cantabria.

Como la mayoría de las poblaciones de costa mencionadas, Laredo cuenta con una gran playa llamada Salvé y de más de cuatro kilómetros de longitud. 

A lo largo de la misma encontrarás también uno de los paseos marítimos más extensos de Cantabria. 

Al principio del mismo te recomendamos visitar el puerto de la ciudad, y en un alto con bonitos acantilados a su espalda, lo que fue el Fuerte de Rastrillar, una atalaya del siglo XVI que servía de lugar de observación militar. 

Como entonces, las vistas desde lo alto son impresionantes. 

Si bajas hacia el pueblo te encontrarás con la zona antigua del mismo, donde está el ayuntamiento, un espacio cultural llamado Sala Ruas y patrimonio religioso y civil como la Puerta del Merenillo, la Calle de los vinos y la Capilla del Espíritu Santo.

La zona mencionada es también la más ajetreada para hacer compras y probar la gastronomía local. Puedes visitar el Mercado de Abastos, al lado del antiguo ayuntamiento, o las calles Eguilior y López Seña, bastante comerciales. 

En cuanto a restaurantes, la zona más antigua (a partir de la Plaza de la Constitución hacia el este) es donde encontrarás una buena variedad de establecimientos como el Restaurante Laredo Class; el Faro de Laredo, especializado en parrilla o el Mesón la Bahía. 

Si prefieres comer o tomar algo frente a la playa, uno de los más populares es el Restaurante Paseo del Mar – Laredo.

De vuelta a la zona este, a la zona antigua, entre las calles el Regatillo, al norte, y Ruayusera, al sur, podrás tomarte una cerveza en La Gruta, Boxer o el Bar Chicago.

8. Comillas

Cantabria también tiene una ciudad universitaria, y ésta es Comillas. La Pontificia hace años que cambió su sede a Madrid, pero la ciudad aún mantiene un campus, en este caso el de la Universidad de Cantabria

Históricamente una población de veraneo de la clase alta española (hasta el rey Alfonso XIII veraneaba allí), hoy en día se ha popularizado un poco debido a las nuevas zonas residenciales. 

En lo que sigue siendo una ciudad para bolsillos «burgueses» es en relación al alojamiento, con una media de precios para dormir en Cantabria de las más altas.

Comillas te sorprenderá por varias cosas, pero la más importante es por ser uno de los pocos lugares donde Gaudí desarrolló proyectos arquitectónicos fuera de Cataluña. La obra del genio catalán en Comillas es El Capricho de Gaudí, en el barrio de Sobrellano, al sur. 

Junto a este edificio modernista hay otro de la misma época y estilo: El Palacio de Sobrellano y su capilla, propiedad del marquesado del mismo nombre. 

Hacia el norte, en casco antiguo de Comillas, también te encontrarás con otros edificios modernistas como La Fuente de los Tres Caños, de finales del XIX y diseñada por Lluís Domènech i Montaner, y el Ayuntamiento, cuya estructura soportalada es todavía más antigua: de 1775. 

Siguiendo al norte, hacia la playa, te encontrarás con la Casa del Duque de Almodóvar del Río, solitaria en una colina y rodeada de un bonito jardín. 

Desde esta mansión de estilo ecléctico hay un camino hasta el Monumento al Marqués de Comillas (dentro del Parque Güell) y, desde ahí, estarás a 100 metros de la Playa de Comillas, de más de 500 metros de longitud y totalmente equipada. 

Otros lugares que te recomendamos visitar es el mirador que hay al final del puerto, tras la playa, y volviendo al sur, el edificio de la antigua Universidad Pontificia de Comillas, el cual puedes visitar con guías.

En cuestión de tiendas tendrás a tu disposición parte del casco histórico. En concreto la Calle Antonio López, al este, y siguiendo en dirección suroeste por calles como Arzobispos hasta el final del casco. 

Las tiendas están orientadas al turismo, por lo que podrás comprar regalos y recuerdos.

Comillas también te sorprenderá a nivel gastronómico. Antes de hablar de los restaurantes del casco, y si quieres comer buen marisco y pescado, recomendarte el Restaurante la Lonja, en el puerto y al lado de la Cofradía de Pescadores de Comillas. 

Frente a la playa también hay algunos establecimientos como la Pérgola o La Caracola, con terrazas y buenas vistas a la playa. 

Ya en el casco, la oferta aumenta y también la popularidad de los restaurantes. Uno muy visitado es La Aldea. También te recomendamos Adolfo o La Terrazuca. 

Y en cuestión de pubs, también en el casco, puedes tomarte una cerveza en el Pub Don Porfirio, la Mar de Bien o La Farándula.

9. Noja

Más pequeña que Laredo, Noja es igual de turística y famosa por sus playas y por grandes campings, una forma de alojarse en Cantabria cada vez más común. 

Con un pequeño casco histórico al este, el resto de la población se reparte en urbanizaciones, barrios residenciales y zonas turísticas cerca de las playas. 

Al igual que Laredo, las comunicaciones con el resto de la costa también son bastante buenas.

Las playas más famosas son la de Ris, al norte de la población, y la de Noja, frente al casco antiguo. Ambas -y otras que puedes visitar si te alejas del pueblo por las costa- son naturales, de grandes dimensiones y muy frecuentadas por surfistas.

 Además de las playas, Noja está rodeada de masas boscosas donde poder hacer senderismo. Al sur de la Playa de Noja te encontrarás el Monte Mijedo, que tiene su propia ruta y acaba en la Punta El Brusco. 

Mientras que al oeste está el Monte Cincho, con un mirador en su cúspide. 

Ya en el pueblo, aunque no hay tanto patrimonio como en otras poblaciones, puedes pasarte por el Monasterio Santa María De la Merced, al sur; la Iglesia de San Pedro, en el centro, o, en patrimonio civil, los Palacios de Albaicín y Marqués de Velasco, al norte, y la Plaza de la Villa, en el corazón de Noja.

Gracias a la afluencia de turistas a las playas de Noja, el pueblo cuenta con varias tiendas para comprar regalos, recuerdos o productos tradicionales de la zona. La mejor zona es la Plaza de la Villa y alrededores. 

En cuanto a restaurantes, aunque en la Plaza de la Villa y cerca de la Plaza de Noja hay algunos, la mayor densidad la encontrarás al sur de la Playa de Ris, en la avenida del mismo nombre y con establecimientos como El Hórreo, el italiano Trastevere o, ya en la playa de Ris, el Ciaboga.

También en la Playa de Ris puedes tomarte algo hasta tarde en lugares como La Cabaña, un bar con terraza al este. Sin embargo, el mejor ambiente nocturno está al sur, en la calle Palacio, donde hay numerosos pubs como Ruta 66 o Darker.

10. Potes

Al oeste de Cantabria, casi en Asturias y en los Picos de Europa se encuentra Potes, capital de la comarca de Liébana. Pese a estar en medio de las montañas, está muy bien comunicada con el resto de la comunidad y provincias vecinas. 

También es paso obligado del Camino Lebaniego que engancha con el Camino de Santiago. Por esa razón, además de los establecimientos típicos para alojarse en Cantabria, hay algún albergue.

Antes de hablar de los atractivos del pueblo, recomendarte visitar algunos lugares cercanos como el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, franciscano y donde se guarda la reliquia del Linhum Crucis, el pedazo más grande de los restos de la cruz de Jesucristo. 

No muy lejos, al este, hay otro templo de interés: la Ermita Virgen de Valmayor, a la que se llega fácilmente desde Potes. 

Ya en el pueblo, destacar el Puente de San Cayetano y la Torre de Orejón de la Lama, además de las antiguas callejuelas del pueblo.

Seguro que has oído hablar de la buena gastronomía de Potes. Y la fama la tiene bien merecida. De hecho, sus numerosos restaurantes son uno de sus grandes atractivos. 

Se extienden a lo largo del todo el pueblo y, entre ellos, destacar La Soldrería, especializado en carnes a la parrilla. Otro muy popular es Casa Cayo, restaurante del hotel del mismo nombre. Puedes pasarte también por el Asador Llorente o el Cenador del Capitán. 

Entre restaurante y restaurante, también hay algunos pubs como El Sitio del Valle, Radical 4 14 o La Viorna. Encontrarás un ambiente agradable compuesto de gente local, turistas y caminantes del Camino Lebaniego.

11. Liérganes

Conectado con Santander por tren, Liérganes es un pueblo típico de la campiña cántabra y famoso por su balneario, el cual se nutre de las aguas del río Miera. 

Con tan sólo un pequeño casco antiguo, te encontrarás pueblo muy diseminado por el valle, pero con muchos atractivos aquí y allá.

El primero es el propio balneario. Además de ser uno de los mejores sitios donde alojarse en Cantabria, también puedes acudir a él para disfrutar de sus tratamientos. 

Ya que estás en la zona norte del pueblo, si continúas por la CA-405 llegarás en unos minutos al Parque de la Naturaleza de Cabárceno, donde se encuentra el famoso zoológico con especies de medio mundo y en semilibertad. 

De vuelta a Liérganes, recomendarte dos museos: el Centro de Interpretación del Hombre Pez y el Ecomuseo Fluviarium de Liérganes

El pueblo también cuenta con varios templos de interés como la Parroquia de Liérganes o la pequeña Iglesia de San Pantaleón, del siglo XIII. 

Como en otras poblaciones de Cantabria, también hay casonas y antiguos palacios. 

En este caso, recomendarte pasar por dos: la Casona de Cárcoba y el Palacio de Cuesta Mercadillo o de La Rañada, de principios del siglo XVIII. Son de propiedad privada pero puedes acercarte a verlas por fuera. 

Hay algunas casas más de este tipo. Recuerda que se identifican por su antigüedad y por los blasones que hay en sus fachadas.

Pese a ser un pueblo muy pequeño, te sorprenderá el gran número de tiendas que hay en el pueblo. Están repartidas por el este de la población y especializadas en productos típicos de Cantabria. 

Cerca de la estación de tren está Quesucos Artesanos, y más al sur Productos Típicos de Cantabria.

Pasa algo parecido con los restaurantes y bares, más concentrados en la calle principal: el Camino Real. Podrás disfrutar de comida casera en La Juguetería o comida mexicana en El Bigote Mexicano.

12. Cartes

Terminamos este viaje por Cantabria en Cartes, al sur de Torrelavega, casi una continuación de ésta y que mezcla el ambiente industrial, debido a sus polígonos, y el turístico, gracias a su patrimonio. No obstante, no es un buen lugar para alojarse en Cantabria por su poca oferta hotelera.

En cuanto a sus atractivos, el municipio es famoso en Cantabria por sus molinos, que se reparten por el vecino Santiago de Cartes y el propio Cartes, como es el caso del Molino de la Aceña

Otro gran atractivo es el Torreón de Cartes, otra gran casona típica cántabra y en este caso con un gran arco que la divide en dos y por donde pasa la calle  principal.

El torreón de Cartes se puede considerar el centro del pueblo, y no muy lejos hay un par de restaurantes: La Sidrería Cachopo y Las Barricas Cartes. Más al sur de la calle principal, también puedes disfrutar de la gastronomía local en el Restaurante Corocotta, cerca del ayuntamiento.

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