Dónde alojarse en la Riviera Maya: las 8 mejores zonas

Dónde alojarse en la Riviera Maya

La Riviera Maya es uno de los destinos más hermosos y demandados del planeta. No es de extrañar que pienses en visitarlo. Lo primero que debes tener claro es cuáles son las mejores zonas donde alojarse en la Riviera Maya. Algo que no es tan sencillo dada su extensión.

Para que te hagas una idea, decirte que comprende una línea costera de unos 140 kilómetros al este de la península mexicana de Yucatán, frente al mar Caribe. 

En esta extensión se reúnen destinos tan conocidos como Cancún, Playa del Carmen o Tulum, con otros menos conocidos pero que también debes considerar.

Las 8 mejores zonas donde alojarse en la Riviera Maya

1. Cancún, la zona más popular donde alojarse en Cancún

La ciudad más grande y poblada de la región. Localidad cosmopolita, dotada de todos los servicios. Por su ubicación, algo alejada de los principales atractivos turísticos de la Riviera Maya, al encontrarse en el límite norte. 

Cancún es un destino muy popular entre los jóvenes, que disfrutan de marcha nocturna. Si lo que buscas es vida nocturna, no busques más. Este es tu destino. Ningún otro destino de la Riviera Maya lo supera en este aspecto.

Cuenta con excelentes playas de primer nivel, de arena finísima y muy blanca, con aguas de vivos colores desde esmeralda al turquesa. Las hay con mayor oleaje o tan calmadas que parecen una piscina natural de poca profundidad. 

Las de la zona hotelera, donde se sitúan los resorts, son las más grandes y cuidadas de la Riviera Maya y están menos masificadas. Aunque las playas son públicas, los complejos están muy cerca uno del otro, dificultando el acceso si no se conocen los escasos pasos públicos. 

Por el contrario, el resto de playas están bastante más concurridas, sobre todo en fin de semana. Se pueden realizar multitud de actividades, incluyendo todo tipo de deportes acuáticos.

Cancún mantiene una infraestructura superdesarrollada adaptada al turismo, con gran cantidad de hoteles, restaurantes, discotecas, centros comerciales y tiendas de todo tipo. 

Ideal para quienes quieran disfrutar de la vida nocturna, pues tiene muchísimas posibilidades de ocio. pero poco apropiada para quienes busquen más tranquilidad y privacidad a menos que quieras encerrarte en un resort que te garantice ese relax.

Cancún tiene algunos de los más famosos y mejores clubes nocturnos de todo México y grandes discotecas tan famosas como Cocobongo.

Los alrededores de la gran ciudad también ofrecen muchas posibilidades, con notables vestigios arqueológicos precolombinos, como el Templo del Alacrán o El Rey. 

Eligiendo Cancún para dormir en la Riviera Maya se pueden visitar lugares fascinantes como Xcaret, parque de experiencias que concentra maravillas naturales y culturales únicas, con exuberante vegetación, ruinas mayas y cenotes, maravillosas cavernas con un estanque de agua dulce procedente de un río subterráneo. 

También merece la pena conocer el parque ecológico de Xel-Há, acuario natural donde conviven diferentes especies de agua dulce y salada o visitar la fascinante Isla Mujeres.

Hay dos zonas muy diferentes de alojamiento en Cancún: la zona centro y la zona hotelera. Separadas por unos cinco kilómetros, llegan a parecer incluso dos localidades distintas. Por lo general, Cancún es algo cara para el viajero. 

Los grandes resorts y hoteles más caros se encuentran en la zona hotelera, mientras en el centro urbano se pueden encontrar opciones más económicas. Además, el centro está bien comunicado con las playas y ofrece una experiencia más local y auténtica.

La zona hotelera es una punta de tierra costera de 23 kilómetros, idónea para quienes quieran pasar la mayor parte de sus vacaciones en la playa y disfrutar de mucha animación. 

Predominan los resorts de lujo con “todo incluido” de los que muchos ni salen durante su estancia. 

Las enormes construcciones de esta zona, con algunos establecimientos de grandes cadenas hoteleras internacionales, encubren un poco el aspecto paradisíaco de la zona, dando apariencia más urbana. 

Bien surtida de discotecas, restaurantes, centros comerciales con tiendas de marca y todo tipo de restaurantes.

Por otra parte, el centro ofrece otro ambiente bien distinto. Un ambiente totalmente urbanita y propio de cualquier ciudad mexicana, donde la vida discurre en términos locales.

A diferencia del aire totalmente cosmopolita de la zona hotelera, en el centro todo es más local, restaurantes, tiendas, vida nocturna… todo ello está más dirigido a la población local que a los turistas.

La gran ventaja de alojarse en el centro radica en el precio de sus hoteles, bastante más baratos que los de la zona hotelera. Si buscas alojamiento económico aquí será donde encontrarás más opciones.

2. Isla Mujeres, una mini isla paradisíaca

Isla de pequeñas dimensiones, de apenas ocho kilómetros de largo, cercana a Cancún. Eso no impide que tenga gran cantidad de atractivos. De hecho es uno de los sitios más paradisíacos de la Riviera Maya.

Allí es muy fácil desplazarse, siendo el medio de transporte más popular los “carritos de golf”, vehículos eléctricos disponibles en multitud de agencias. 

Conocida simplemente como “Isla” por los locales, es todo un paradisiaco espectáculo visual con palmeras, playas de arena fina y blanquísima con aguas cristalinas. Es muy fácil llegar en ferri desde Cancún. 

El núcleo más importante, puerta de entrada marina, está dotado de bastantes servicios, concentrando restaurantes, hoteles, tiendas, posadas…

Últimamente, ha ido adquiriendo popularidad como alternativa turística con relajada vida caribeña, sin prescindir de servicios adecuados para una cómoda estancia. 

La oferta de restaurantes es bastante grande, especialmente en el centro y norte de la isla. Los mariscos, recién capturados, son especialmente celebrados. 

No es el destino más interesante para quienes busquen agitada vida nocturna. Se pueden encontrar unos pocos bares, pero en absoluto se parece a la animación de Cancún.

Las playas son excelentes, como piscinas de escasa profundidad, cálidas y llenas de variada vida. Mejor visitarlas entre semana para evitar la frecuente masificación.

Playa Norte es una de las playas más bellas y famosas de la Riviera Maya, con finas arenas blancas y aguas con suave oleaje. Al atardecer. ofrece una increíble puesta de sol. 

También destacan otras como playa Paraíso o Lancheros. Todas son ideales para practicar esnórquel o bucear, viendo incluso delfines y tortugas marinas por la barrera de arrecife coralino que rodea la isla. 

Hay impresionantes galerías submarinas como Los Cuevones y zonas como El Farito donde encontramos corales de hasta cinco metros de altura.

Permite interesantes visitas como la del Templo de Ixchel, vestigio maya dedicado a la diosa de la fertilidad, hacia el sur. 

Aquí, también encontramos el Parque Nacional El Garrafón, con actividades diversas como senderismo o submarinismo, pudiendo incluso nadar con delfines en el Dolphin Discovery. 

En Tortugranja se puede colaborar en uno de los eventos más famosos, la liberación anual de crías de tortugas marinas que caminan hasta el mar. En el extremo meridional también está el faro, sobre la elevación de Punta Sur, así como el Acantilado del Amanecer. 

En el Acantilado Manchones se ubica el peculiar Museo Subacuático de Arte, con esculturas humanas contemporáneas hundidas. Allí mismo encontramos la enorme Cruz de la Bahía, de hierro, homenaje a los fallecidos en el mar.

Para las reducidas dimensiones isleñas, la oferta hotelera es bastante amplia, con opciones muy variadas, aunque lo más turístico sea Punta Norte. 

Se puede encontrar una interesante diversidad en categorías y precios, centrándose más la oferta en pequeños hoteles boutique de estilo caribeño, además de bed and breakfast

También hay algún resort de lujo, pero no son ni parecidos a los resorts gigantes de Cancún, porque aquí se cuida más la preservación natural.

Isla mujeres es sin dudas uno de los mejores lugares donde alojarse en la Riviera Maya si quieres disfrutar de ambiente caribeño en un entorno y unas playas paradisíacas

3. Puerto Morelos, donde dormir en la Riviera Maya en un ambiente relajado

Ciudad pequeña situada entre Cancún y Playa del Carmen. Como curiosidad, Puerto Morelos es la cuna de algo tan popular como el chicle, cuya fabricación fue en tiempos una importante industria. 

Ha crecido conservando gran parte de su encanto de antigua localidad pesquera con aire caribeño. Actualmente tiene una mezcla de residentes habituales con turistas. 

Se trata de un lugar tranquilo, de ambiente relajado, en el que se puede acceder a todo caminando y eso es parte de su encanto. El ambiente es marcadamente local y permite conectar con la naturaleza y con la sencillez de gente muy acogedora. 

Puerto Morelos tiene lo necesario y está cerca de lugares que visitar porque tiene una excelente ubicación para explorar la Riviera Maya de norte a sur. 

Además, está bien comunicado por la carretera federal que lo atraviesa y es fácil moverse. Indudablemente, es una buena opción para hospedarse en la Riviera Maya por parte de viajeros reacios a las grandes masificaciones turísticas.

Tiene excelentes playas de arena fina que no desmerecen en absoluto respecto a las de otros destinos de este litoral caribeño. Arenales con aguas limpísimas y cristalinas para ser disfrutados sin hordas de turistas.

Son perfectas para la práctica de actividades deportivas y representan todo un remanso de paz en comparación con otras más congestionadas como las de Cancún o Playa del Carmen. 

Uno de grandes atractivos costeros es el Parque Nacional Arrecife, que se extiende a lo largo de la segunda barrera de coral más importante del mundo. Este sistema arrecifal mesoamericano se extiende a lo largo de mil kilómetros y solo es superado por la Gran Barrera de Coral de Australia. 

Es un lugar perfecto para hacer esnórquel y bucear en compañías de una multitud de peces tropicales de todos los colores.

Su zona comercial también es reducida, con locales más sencillos y rústicos que en otros destinos de mayor desarrollo. No obstante, por las calles tranquilas de la localidad se encuentran muchas tiendas de recuerdos y artesanía, restaurantes y cafeterías.

El lugar más emblemático de Puerto Morelos aloja el famoso faro inclinado desde que fue golpeado por el huracán Beulah hace más de 50 años. Su figura blanca ribeteada de azul es una de las postales típicas de Puerto Morelos. 

Otra de sus atracciones es la granja de cocodrilos Crococun Zoo, donde se pueden observar diferentes especies. 

Además, la ubicación es ideal para recorrer la ruta de los cenotes y disfrutar de algunos de los más espectaculares de toda la península de Yucatán. Rodeados de la densa vegetación de la jungla tropical encontramos Las Mojarras, Siete Bocas, Boca de Puma, Lucero Verde, Kin Há o Popol Vuh.

En los últimos años ha ido aumentando la oferta de alojamiento de Puerto Morelos. La planta hotelera está a una escala más reducida, es un estilo de alojamiento que concuerda con la tranquilidad propia de la zona. 

No obstante, también cuenta con excepcionales resorts de lujo a pie de playa que ofrecen el habitual “todo incluido”. En el centro y algo más alejados de la playa se pueden encontrar alojamientos más económicos.

4. Playa del Carmen, uno de los mejores sitios donde alojarse en la Riviera Maya

Ciudad grande, aunque bastante menor que Cancún, a la que hace competencia, pues es uno de los lugares más populares para alojarse en la Riviera Maya. 

Playa, como dicen los locales, es una ciudad que combina la tranquilidad con el ambiente propio de un destino turístico desarrollado. Es una localidad muy cuidada en la que sus atractivos principales están bastante cerca en conjunto. 

Su posición, en el corazón de la Riviera Maya, es estratégica para conocer la región, visitando interesantes ruinas mayas, espectaculares parques como Xel-Ha o Xcaret, o coger un ferri hacia la pintoresca isla Cozumel.

A pesar del gran desarrollo reciente, conserva su encanto y atmósfera de pueblo antiguo de pescadores que atrae a turismo más selectivo que huye de la masificación cancunense. 

Sus playas a menudo han sido catalogadas frecuentemente entre las más bellas del mundo. Son todas públicas y con accesos más fáciles que en los resorts de Cancún. Eso las hace más concurridas, aunque no suele ser un ambiente muy agobiante. 

Son playas como la playa de Playacar, Punta Esmeralda o Mamitas, destacando Punta Maroma y sus posibilidades para bucear o hacer esnórquel.

Playa tiene una interesante oferta comercial, con muchos restaurantes y bares, concentrados especialmente a lo largo de la Quinta Avenida. En esta calle, casi un Cancún en miniatura, hay tiendas de moda sofisticadas, joyerías, y bastantes hoteles boutique.

No faltan atractivos en los alrededores, como Xcaret, importante ciudad maya, puerto y centro comercial, que se ha convertido en un interesante parque temático donde se puede nadar en ríos subterráneos, pasear por la jungla y explorar cuevas. 

Este parque también cuenta con vestigios mayas, así como el Museo de Arte Popular Mexicano.

Para los amantes de la fiesta, la noche es muy animada sin llegar al extremo de Cancún. Menos intensa, con público algo mayor y clubes populares de 30 años para arriba. Tiene buenas discotecas y bastantes fiestas, especialmente en sus playas. 

En el centro, la calle 12 concentra la vida nocturna y de ocio más intensa hasta el amanecer. Aparte de no ser de lo más asequible del centro, esta calle y alrededores no es nada indicado como alojamiento para quien desea huir de zonas ruidosas y bulliciosas.

La oferta de alojamiento de Playa es extensa, con una buena variedad de categorías, precios y estilos. Se puede ahorrar con alejarse algo de la playa y tiende a ser algo más económico en el centro urbano.

Hay complejos muy grandes, pero más integrados en la naturaleza, primando la vegetación y con construcciones bajas en zonas situadas a las afueras como en Playacar. Las alternativas son muy variadas, desde hoteles sencillos hasta los “todo incluido”. 

Básicamente hay dos zonas diferenciadas para alojarse: el centro y la zona hotelera de playa.

El alojamiento en el centro es adecuado para ir a pie hacia las principales atracciones y recurrir al transporte público para conocer toda la Riviera Maya. 

También tiene playas tan populares como playa Caribe, aunque la más concurrida del centro es playa Mamitas, con ambiente muy animado. Más tranquilas son Shangri-La y Playa 88. 

La calle más famosa del centro es Quinta avenida, paseo de cuatro kilómetros paralelo al litoral. Es el sitio preferido para ir de compras en la ciudad y cuenta con gran variedad de restaurantes. 

La alta demanda hace que los precios de los hoteles de esta calle sean los más elevados del centro.

La zona hotelera, conocida como Playacar, concentra algunos resorts de “todo incluido”, complejos turísticos de lujo ideales para descansar y relajarse, con privacidad y seguridad. 

La excelente playa está mucho menos masificada, pero aquí el alojamiento es más caro. No obstante, está bastante cerca de Playa del Carmen y es una zona segura y atractiva. 

Sin duda, una opción a considerar para dormir en la Riviera Maya si se desea descansar y hacer una vida más de playa, cerca de una ciudad bien dotada de servicios.

En este extremo norte de la ciudad está Mayacoba, complejo de lujo con un diseño adaptado a la geografía natural, con cenotes, lagunas y una bonita playa de cuatro kilómetros de arena y solo a unos 20 minutos del centro. 

Buena alternativa de alojamiento, con unos pocos complejos de cinco estrellas con paquetes de “todo incluido”.

Lee también: Dónde alojarse en Cancún, dónde alojarse en Playa del Carmen, dónde alojarse en Tulum, dónde alojarse en Ciudad de México

5. Cozumel, buenas playas y submarinismo

La isla más grande y poblada del Caribe mexicano, frente a la costa de Playa del Carmen, parada muy popular de cruceros y una opción para dormir en la Riviera Maya disfrutando de tranquilidad. 

Tiene menos de 50 kilómetros de largo y una orografía muy llana que facilita el movimiento. Se puede llegar en ferri desde Playa del Carmen o Cancún. No obstante, tiene incluso aeropuerto internacional en San Miguel, capital y única ciudad de la isla. 

Cozumel empezó a ponerse de moda a finales del siglo pasado y desde entonces ha seguido desarrollándose, presentando una amplia oferta de restaurantes, cafés, tiendas y demás. 

A nivel de ocio, aunque no tiene un ambiente muy movido, hay bastantes actividades para no aburrirse.

Agraciada con magníficas playas, hay muchos rincones vírgenes y opciones para que disfruten los visitantes. 

Tiene una enorme cantidad de impresionantes playas de arena blanca y aguas en calma, entre las que destaca el arenal de El Cielito, una de las más paradisíacas de todo México. 

Sin olvidar la animada playa San Francisco; la hermosa y no muy masificada Santa María; la playa Chen Río, al este de Cozumel; la bonita Palancar o la silenciosa playa Encantada.

Al encontrarse dentro de la imponente barrera de coral Mesoamericana, Cozumel es un destino mundialmente popular para practicar esnórquel o submarinismo, en lugares fascinantes como los arrecifes Palancar y Colombia. 

Algunas zonas, como El Cielo, son ideales para principiantes, con aguas transparentes y poca profundidad.

Repleta de alicientes, se puede visitar el parque prehispánico del Pueblo del Maíz, donde se recrean antiguas tradiciones mayas o la reserva ecológica Celerain, en la Punta Sur. 

También cuenta con impresionantes parques ecológicos, como Chankanaab, donde se puede bucear e incluso nadar con delfines y visitar el santuario de cocodrilos.

En general, es un destino costoso, con gran demanda por la atracción de gran afluencia de turistas extranjeros. 

La oferta de hospedaje es bastante amplia y variada, desde los hoteles pequeños del centro, hasta enormes complejos frente a la playa, con resorts grandes y de categoría cinco estrellas, en régimen de “todo incluido”. 

Esta fórmula es la demandada por un turismo que prácticamente ni sale de allí o por lo menos no tiene necesidad de hacerlo, aunque se pierda los variados atractivos que tiene la isla. Eso sí, todos garantizan comodidad y relax.

No obstante, en Cozumel también se pueden encontrar otros tipos de alojamiento, desde hoteles boutique hasta apartamentos y habitaciones de alquiler. 

Cercanos al núcleo urbano se pueden encontrar alojamientos más básicos y económicos, con la ventaja de integrase más en la cultura, gastronomía y animación nocturna. 

Aunque Cozumel no es un destino especialmente económico, por aquí sí que es posible encontrar alojamientos menos caros con buenas instalaciones y cómodos.

6. Akumal, una de las zonas de playa más bonitas

Pequeño enclave de la costa oriental de la Riviera Maya, de gran belleza natural, a 30 kilómetros de Playa del Carmen. 

Su nombre maya evoca las múltiples tortugas que se acercan para desovar en sus costas. De hecho, nadar con ellas es uno de sus alicientes naturales.

Como pequeño paraíso, conserva el encanto original y no es tan turístico como otros destinos. Algunos lo consideran una joya aún medio desconocida.

Se dice que Akumal fue considerada como el destino turístico a desarrollar antes de optar por Cancún, pero se descartó por los numerosos mosquitos de los cercanos humedales. 

Con el rápido desarrollo cancunense se construyó la carretera federal que recorre la Riviera Maya y Akumal fue adquiriendo mayor interés. Antes, solo era accesible por mar. 

Esa carretera divide la localidad en dos partes, una hacia el interior y otra hacia la costa y la playa. Desde el pueblo hasta la playa no hay más de un kilómetro.

Ideal para alojarse en la Riviera Maya con el máximo de tranquilidad, en un entorno muy apacible que invita a la relajación. No tiene zona comercial con tiendas pegadas entre sí. 

Todo es muy tranquilo y la zona urbanizada de la playa es apenas una calle paralela al mar, con algunos comercios y restaurantes.

Akumal está acostada en una espectacular y tranquila bahía de unos cinco kilómetros, dotada de un arrecife muy apreciado por los submarinistas. La calidad de sus playas destaca por encima de todo. 

Pero, no toda la costa tiene arenales, pues hay zonas de roca, algo a considerar al escoger el alojamiento. Sus playas son típicamente caribeñas, con arena blanca bañada por aguas cristalinas y cálidas y muchas palmeras. 

Menos masificadas que, por ejemplo, en Playa del Carmen. Suelen ser tranquilas, como grandes piscinas de color azul turquesa, como en la playa curva de Media Luna, Bahía de la tortuga, Akumal Sur o Bahía Príncipe.

Entre otras actividades interesantes cerca de Akumal, se puede visitar el parque Aktún Chen, repleto de actividades y aventuras, con el espectacular cenote del mismo nombre. 

Igualmente, el cenote Santa Cruz permite explorar cuevas y ríos subterráneos contemplando impresionantes estalactitas y estalagmitas. 

Cerca del pueblo, en un camino selvático, se encuentra la comunidad de Uxuxubi, hábitat tradicional donde se pueden conocer costumbres de los pueblos mayas y admirar animales como tucanes o monos araña.

A pesar de su reducido tamaño, Akumal cuenta con infraestructura adecuada para una cómoda estancia. Su oferta, aunque reducida está algo diversificada, desde lujosos resorts de “todo incluido” hasta otras alternativas más enfocadas al ecoturismo. 

Gradualmente se han ido construyendo nuevos establecimientos en Akumal. No es un destino barato para hospedarse en la Riviera Maya, aunque es posible encontrar buenas ofertas. 

La franja de mar acoge casas privadas, algún complejo hotelero, hoteles más pequeños y apartamentos. 

En todo caso, en la localidad de Akumal se está cerca de la playa, así que no debe desecharse elegir alguno de los establecimientos del otro lado de la carretera, hacia el interior, donde probablemente se encuentren opciones más económicas.

7. Tulum, el sitio más cool donde alojarse en la Riviera Maya

Quienes eligen Tulum, ubicada a menos de 70 kilómetros de Playa del Carmen, para dormir en la Riviera Maya, están optando por un destino muy apreciado por los amantes de la tranquilidad, apartado del bullicio e ideal para sentirse alejado del mundo. 

Tulum, destacado por su interés arqueológico, fue uno de los últimos asentamientos mayas y una de sus pocas ciudades costeras con muralla. 

Ahora, la ciudad en sí es bastante pequeña, con una calle principal donde están la mayoría de restaurantes, cafeterías y tiendas. Se conserva como una población auténtica que mantiene sus tradiciones y forma de vida.

Tulum también es un destino popular entre los surfistas. Tiene un ambiente un poco mezclado entre hippie y surfero, mostrando fantásticas playas. Estos arenales están entre los más apreciadas de esta zona y uno como Playa Paraíso está considerado entre los mejores del planeta. 

Son playas realmente espectaculares, con arenas finas muy blancas y fascinantes tonalidades turquesas en sus aguas. 

La larga playa se extiende a lo largo de la costa del Parque Nacional de Tulum. Está bastante menos concurrida que otras como las de Playa del Carmen, siendo más salvaje, porque la distancia a la ciudad permite su subsistencia como verdadero paraíso natural con pocas alteraciones. 

La tranquilidad, para unos virtud, a otros les hará echar de menos un ambiente más animado. Desde luego, la vida nocturna no es nada desmesurada, aunque sí que cuente con ciertos locales de ocio nocturno con música. Por otra parte, en la zona se organizan a menudo fiestas rave

Las ruinas mayas se encuentran en lo alto de un acantilado que mira al Caribe, en un área de la jungla, cerca de la playa y con vistas espectaculares al mar. Es la zona arqueológica más visitada de México, tras Chichén Itzá y Teotihuacán. 

Tiene varios edificios importantes, como la famosa pirámide de El Castillo, el Templo de los Frescos o el Templo del Dios Descendente.

A unos 40 kilómetros de Tulum está Coba, otro importante yacimiento arqueológico maya, que cuenta con la pirámide más alta de Riviera Maya, como es Nohuch Mul, con 40 metros de altura. 

El parque de Xel-Há está muy cerca, lleno de atracciones de todo tipo, además de un enorme acuario, la posibilidad de nadar con delfines y muchas actividades más.

Tulum se conserva como un lugar idílico con una densidad hotelera no demasiado grande. Hay mucho alojamiento ecológico, sin predominar la fórmula del “todo incluido”. Hasta los complejos hoteleros más grandes son menos invasivos que los gigantescos resorts de Cancún o Playa. 

La mayoría de alojamientos se concentran en el pueblo o en la zona hotelera de la playa, separados por unos tres kilómetros.

La zona centro conserva su fisonomía de pueblo pequeño con una calle principal donde están la mayoría de restaurantes, cafeterías y tiendas. Lugar idóneo para pasear cómodamente sin tantas aglomeraciones. 

Alojarse en el centro tiene algunas ventajas. La lejanía de la playa permite unos precios más asequibles. Hay muchos hoteles, bed and breakfast o posadas con buenas ofertas. 

Además, gozan de la mayor densidad de servicios, con restaurantes, cafeterías, supermercados y tiendas y está bien comunicado por líneas regulares de autobús con las ciudades más importantes. 

Igualmente, hay algo de ambiente nocturno, con abundancia de música en vivo, bares y locales de espectáculos. Un ambiente que con los años va en aumento a medida que la zona se pone más y más de moda entre la gente joven.

La zona hotelera es una franja de casi 12 kilómetros, en donde se pueden encontrar alojamientos de todo tipo. 

Cuenta con complejos frente a la costa, lujosos resorts dotados de todos los extras posibles. Están muy bien integrados en la naturaleza, pero son bastante caros. También, algunos establecimientos de tipo rústico, como las cabañas ecológicas con energía solar. 

Para la mayor parte de servicios habrá que desplazarse al pueblo. Por aquí pueden encontrarse establecimientos pequeños y pintorescos como taquerías y restaurantes locales sin muchas pretensiones.

Hay otros espacios que están ganando adeptos para buscar alojamiento, como;

  • La Veleta, zona residencial de rápido crecimiento en medio de la selva; 
  • el exclusivo Tankah Bay, a poco más de 10 kilómetros, en entornos naturales paradisíacos; 
  • Zama, zona muy céntrica con un destacado ambiente ecoturístico; 
  • Soliman Bay, zona ideal para bucear y hacer esnórquel; 
  • y el área de la espectacular Playa Paraíso, destino del turismo más exigente.

8. Puerto aventuras – Xpu-Ha, elegante y tranquila con resorts espectaculares

A unos 19 kilómetros de Playa del Carmen, Puerto Aventuras es una zona residencial pequeña, donde se fusionan naturaleza y confort moderno, presentando una cara bastante exclusiva. 

Es un complejo cómodo y práctico con todos los servicios para una estancia muy satisfactoria. De hecho, aquí se encuentran algunos de los mejores resorts de toda la Riviera Maya. 

Además de contar con una excelente zona de playa, es un lugar muy tranquilo, alejado del bullicio de las grandes ciudades. 

Su situación estratégica lo convierte en uno de los mejores lugares donde alojarse en la Riviera Maya, muy bien comunicado, rodeado de hermosas playas, cenotes y lugares arqueológicos, con parques cercanos como Xcaret, Xel-Há o Xplor.

Las playas son espectaculares, con la característica tonalidad turquesa de las aguas del Caribe. Tapizadas de arena blanca fina y con aguas poco profundas, son ideales para familias con niños. 

Puerto Aventuras tiene tres bahías: Bahía Fátima, Chan yu Yum y Chac Hal Al, aptas para practicar esquí acuático, windsurf y otros deportes, incluyendo el esnórquel.

La exclusividad se aprecia en detalles como su puerto privado, donde se pueden alquilar embarcaciones o en el espléndido campo de golf de 36 hoyos. Igualmente, en la categoría de sus restaurantes, de comida tanto mexicana como internacional, ricos en pescados y mariscos.

Puerto Aventuras está rodeado de exuberante selva, donde se pueden visitar algunos de los mejores cenotes. Otra atracción es el museo CEDAM, especializado en objetos rescatados en naufragios en el Caribe. 

Ofrece algo de vida nocturna en algunos bares, con diferentes ofertas musicales. Eso sí, tampoco da para una fiesta exagerada. Se dice que los amantes de la fiesta lo apodan “Muerto Aventuras”.

La planta hotelera cuenta con algunos resorts de óptima categoría y una amplísima variedad de servicios, zonas comerciales, restaurantes, tiendas y hasta escuela o templos. 

El lugar privilegiado de Puerto Aventuras en las preferencias turísticas se debe en gran parte al alto nivel de confort de sus instalaciones, hoteles que maximizan la satisfacción del cliente.

A menos de seis kilómetros está la imponente Xpu-Há, una playa de postal con fama bien merecida. El color del agua es de preciosos tonos turquesa y la arena de un blanco luminoso, que se extiende sobre una ensenada rodeada por la jungla, con palmeras y cocoteros. 

El escaso oleaje y poca profundidad la hace ideal para practicar actividades deportivas como la natación, buceo y submarinismo. Es una de las playas más tranquilas y relajantes de la costa mexicana, que no suele estar muy masificada y donde abundan los locales.

Este arenal alargado no ha sido excesivamente alterado por omnipresentes y a veces invasivos megaresorts. En la bahía se localizan muy pocos hoteles y resorts, una ventaja porque hace que no sea demasiado concurrida. 

Proliferan eco hoteles y resorts de pequeña escala, respetuosos con el paisaje. También hay un puñado de hoteles de lujo de “todo incluido”, donde disfrutar más de este paraíso, así como cabañas y algunos clubes de playa.

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